Carballeda pone en valor la cestería

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El campamento de verano que organiza el concello dedicó una tarde a este antiguo oficio en el que los más pequeños y adultos disfrutaron aprendiendo y compartiendo la experiencia de tejer cestas y otros objetos con mimbre

El campamento de verano de Carballeda de Valdeorras, organizado por el Concello y en el que participan niñas y niños del municipio, contó con una actividad muy especial, una tarde de aprendizaje y entretenimiento a través de un antiguo oficio, la cestería. Los más pequeños se enzarzaron con mimbre para confeccionar cestas en una interesante jornada que acabó sumando a los adultos en esta tarea que impartió Ángel Fernández Rodríguez, vecino natural de Santigoso (O Barco) que domina a la perfección este tipo de artesanía.

La alcaldesa de Carballeda, María del Carmen González, también participó en este día de campamento, que tuvo lugar en el entorno del renovado parque infantil de Sobradelo. «Se trata de que los más pequeños conozcan que había otros oficios como la cestería. Ellos lo ven como ocio, pero lo que pretendemos es que, además de darle valor a la artesanía, puedan salir futuras vocaciones en el medio rural relacionadas con este u otros oficios», expresó.

María del Carmen González subrayó el grado de implicación y participación, también por parte de madres y padres, que se dejaron envolver por la cestería. El objetivo es que la gente participe, se divierta y al mismo tiempo niñas y niños desarrollen su creatividad, le den aprecio a los antiguos oficios.

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«¡Ojalá se den cuenta que no todo son máquinas, que las manos de un artesano siguen siendo indispensables! Y quién sabe, tal vez quede la semilla para que alguno de ellos de continuidad a la cestería o cualquier antiguo oficio. Este puede ser el embrión», manifestó la alcaldesa.

El campamento, que se desarrolla desde hace cuatro años cada verano, está integrado por pequeños de todos los pueblos del municipio, de diversas edades, en el que «aprenden el valor de compartir, tolerar, de la solidaridad, toda una enseñanza para la convivencia», añadió la regidora, destacando que también ayuda a conciliar a padres y madres.

En cada edición se incorporan nuevas actividades convirtiéndose en todo un aliciente. Este año se realizaron «fines de semana aventureros», en los que durmieron solos, en el hotel de Fonte da Cova. También se desplazaron al Lago de Carucedo para vivir un día inolvidable y ahora se afanaron en la cestería.