La urgencia de un pleno tensa el debate en A Rúa

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Fue aprobada la liquidación de la cuenta general de 2021 y un reconocimiento extrajudicial de crédito para pago de facturas, entre otros asuntos

La Corporación municipal de A Rúa aprobó la liquidación de la cuenta general de 2021 así como el reconocimiento extrajudicial de crédito (para pago de facturas a los proveedores), con los votos a favor del grupo de gobierno del PP y el RUA, en un pleno extraordinario y urgente rechazado por la oposición (PSOE y BNG), que cuestionó el procedimiento a seguir y la urgencia del mismo.

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El portavoz del PSOE, Luis Fernández Gudiña, rechazó la urgencia del pleno. “No se ejecuta nada en tiempo y forma, dentro de los períodos legales establecidos. Siempre hay excusas”. Consideró que no se cumplió ningún supuesto de la normativa para la convocatoria de un pleno urgente, estimando que los asuntos bien se podrían tratar en un pleno ordinario.

El BNG compartió la misma postura del grupo socialista. Su portavoz, María González Albert, señaló que desde el pasado mes de julio hasta octubre ya se pudieron “aprobar los asuntos en tiempo y forma”.

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El alcalde, Álvaro Fernández (PP), justificó la urgencia “porque la cuenta general es un documento necesario y porque hay que pagar a los proveedores. Son cuestiones importantes y relevantes y hay que darle trámite cuanto antes”. Además, precisó que los asuntos no se pudieron llevar antes a pleno por la ausencia del secretario.

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En este sentido, el portavoz del RUA, José Vicente Solarat López, puntualizó que “constato y doy fe que fue imposible convocarlo antes”.

De la urgencia del pleno al debate de los asuntos propios del mismo: cuenta y facturas. La portavoz del BNG, María González Albert, pidió cuentas de por qué se exime a la hostelería de pagar durante cuatro años consecutivos el pago de tasas por el uso privativo de espacio público para las terrazas, a lo que el alcalde, Álvaro Fernández, señaló que estuvieron exentos por la pandemia y porque se está elaborando el “padrón” de las terrazas si bien, apuntó, sí habrá cobro.

El BNG votó en contra el reconocimiento extrajudicial de crédito calificando de “auténtica aberración” el abono de facturas sin ser reconocidas. “No podemos entender que se paguen sin estar reconocidas”, dijo la portavoz.

Por su parte, el PSOE puso sobre la mesa que “es incomprensible que facturas presentadas en un mismo año no se abonasen en esa anualidad”, dijo Luis Fernández Gudiña. Al mismo tiempo, subrayó que el Concello tiene un remanente de tesorería de más de 80.000 euros (concretamente, 97.000 euros) “y no se entiende que no se abonasen las facturas en la anualidad correspondiente”, un remanente que a su vez, se utiliza en este ejercicio para pagar las facturas que no se reconocieron en 2021. “¿Por qué no se reconocieron en 2021?”, insistió.

Fernández Gudiña también rechazó que se llevase a pleno un asunto “caducado” en plazo como la modificación del convenio con el Inorde para la realización de actividades dentro del Xeodestino Valdeorras-Trevinca. Aquí el secretario puntualizó que llamó personalmente al Instituto de Desenvolvemento Ourensán para saber si, pasada la fecha, era posible aprobarlo, pregunta con resultado afirmativo. Aquí, Fernández Gudiña señaló que no es normal que haya que fiarse de una llamada telefónica y de palabra, cuando lo normal sería por escrito, recordando que “ya pasó lo mismo en otro con la aprobación de días festivos locales, fuera de plazo”.

El alcalde, Álvaro Fernández, detalló que aún cuando haya remanente de tesorería, se empleará en las facturas sin pagar, que son aquellas que entraron fuera de plazo o bien no había fondos en la partida establecida, de modo que no se pudieron asumir por indicación de Secretaría. “Esto pasa en todos los gobiernos municipales. Los números son suficientemente claros, no hay incumplimientos de normativa”. En cuanto a las facturas pagadas sin reconocer es “porque están domiciliadas”, expresó el alcalde.

El portavoz del RUA, José Vicente Solarat López, apeló al consenso señalando que aún cuando pueda haber algún error, la aprobación de la cuenta general permite optar a subvenciones, mientras que el reconocimiento extrajudicial de créditos permite pagar las facturas a los proveedores. “Si no aprobamos estos asuntos, pasaremos más dificultades. Lo ideal sería aprobarlas por unanimidad”, expresó.

Pero solo hubo unanimidad de los grupos de la Corporación en un punto: La mutación demanial del terreno del Centro de Salud.