“La Cerámica” se queja de su nuevo asfalto y el alcalde de O Barco recuerda que la obra no ha terminado

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Alfredo García explica que se optó para remodelar el firme por una solución óptima y que hay que aguardar una semana para comprobar el resultado

Vecinos de la urbanización de La Cerámica se quejan del nuevo asfalto empleado para la remodelación del pavimento de calles que se inició el pasado viernes. Afirman que el alquitrán permanece húmedo y que se queda adherido a las ruedas de los vehículos e, incluso, los zapatos. Han remitido una carta al Concello de O Barco expresando esta circunstancia.

José Manuel Torres, en representación de los vecinos de este barrio barquense, señala que se ha echado “una especie de chapapote” que con el calor se derrite.

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Afirma que queda la huella de los coches sobre el nuevo firme y restos del material de éste pegados a las ruedas, de modo que “ensucia nuestros garajes”.

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“Si pisas es como un colchón que, además, mancha. Quedan marcadas las roderas y se han dejado, incluso, huecos sin rellenar de asfalto. La obra no ha quedado bien, sino peor de como estaba antes”, añade.

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Los vecinos solicitan una solución aún cuando “nos parece difícil una vez que ya han acabado prácticamente los trabajos”, añade.

“El Ayuntamiento es el primer interesado en que quede bien”

El alcalde de O Barco lanza un mensaje de tranquilidad a los residentes. Recuerda que la obra todavía no ha finalizado y que si se ejecuta la reforma es, precisamente, para mejorar unas calles que estaban muy deterioradas.

Alfredo García da a conocer que el lunes se reunió con el responsable de la empresa adjudicataria y “hemos quedado en que, entre el jueves y el viernes intentará terminar el trabajo”.

El regidor insiste en que si la obra no quedase bien, “el ayuntamiento es el primer interesado en tomar las decisiones necesarias para corregirla”.

Pone de manifiesto que en los casos en los que se hizo con anterioridad este tipo de asfaltado, “el resultado fue bueno y durante años no ha dado problemas”.

Valora que en La Cerámica se ha elegido una solución óptima, “razonable para calles que tienen un bordillo muy bajo y en las que no se puede aplicar otro tipo de tratamientos”.

Alfredo García concluye con que hay que esperar una semana para ver el resultado definitivo de las obras y, una vez concluidas, se analizarán para “tomar las decisiones que, en su caso, sean necesarias”.