Éxito de la ruta de coches clásicos en Valdeorras

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La “Valdeorras Classic” reunió a vehículos de Galicia, Castilla y León, Asturias y Portugal

El motor clásico lleno de sonido y color las carreteras de Valdeorras durante la II Ruta Valdeorras Classic, organizada por Clásicos Valdeorras y Escudería Ourense Clásica. Fue un éxito.

Cincuenta vehículos clásicos procedentes de  Galicia, Castilla y León, Asturias y Portugal desfilaron desde Ribas del Sil (Lugo) hasta O Barco.

Atravesaron A Rúa, pararon en Vilamartín y llegaron a su meta, O Malecón barquense.

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Un recorrido en el que los clásicos volvieron a triunfar, levantando todas las miradas hacia la singular caravana.

El día radiante acompañó en esta ruta turística, donde los participantes, destacaron la belleza del paisaje y la experiencia de compartir la gran afición por el motor clásico con los aficionados y espectadores.

José Manuel Torres, presidente de Clásicos Valdeorras, destacó la buena marcha de la ruta.

Valoró que la Ruta “ha salido a la perfección”, mostrando su alegría y satifacción por la respuesta extraordinaria que ha tenido el evento.

Sus dos únicas “espinitas” han sido “que no se admitiesen por el tema sanitario de las restricciones más de 50 vehículos y la baja participación de gente propia de la comarca”, dos factores que no han restado éxito a esta convocatoria.

Los coches clásicos brillaron. “Los tenemos que mimar mucho y sacarlos de vez en cuando para enseñarlos”, expresó Torres, en alusión a su pasión por el motor clásico.

Y bromeó diciendo que “los coches clásicos te dan dos satisfacciones, cuando los compras y cuando los vendes”.

La Ruta proyectó la comarca desde el punto de vista de turístico. De hecho, los participantes destacaron la belleza del paisaje.

En Vilamartín y O Barco los coches lucieron y llamaron la atención de vecinos y vecinas, que contemplaron todos los detalles de las antiguas carrocerías.

El alcalde de Vilamartín, Enrique Álvarez, regaló una botella de vino por vehículo participante, que entregó personalmente, uno a uno, en el momento de abandonar la localidad rumbo hacia O Barco.

Fue un día diferente para los aficionados del motor clásico.