La investigación arqueológica de cavidades del Parque Natural Serra Enciña da Lastra se retoma en julio
Los investigadores del Centro de Investigación Interuniversitario das Paisaxes Atlánticas Culturais regresarán al Parque Natural Serra Enciña da Lastra (Rubiá) en julio para investigar dos cuevas, con la colaboración de estudiantes de la Facultad de Geografía e Historia de la Universidad de Santiago de Compostela, que realizarán voluntariado para formarse con el citado equipo.
Así lo dieron a conocer Diego Lombao y José Rabuñal, durante la presentación de los resultados preliminares de la investigación arqueológica que realizaron en 2025 en la denominada Cova do Santo, un acto que tuvo lugar en el centro social de Pardollán en el que participó la jefa de Parques Naturales de Ourense, Alba Lombao Vázquez.
Diego Lombao explicó que «nuestro el objetivo es desarrollar un proyecto más grande que implique a todo el Parque Natural Serra Enciña da Lastra». Detalló que la campaña de investigación que se iniciará en julio pretende dar un paso más en los hallazgos, «que son muy prometedores», valoró.
Los investigadores afirman que la denominada Cova do Santo «representa un sepulcro funerario de la Edad de Bronce con más restos funerarios de Galicia».
Teniendo en cuenta las características, «con territorio muy granítico con suelos muy ácidos, donde ese tipo de materiales no se preserva, esta cavidad es una ventana excepcional para poder aproximarnos al conocimiento de un modo de vida y también a los tratamientos mortuorios de este tipo de comunidades de la Edad de Bronce».
Explicaron que hay muchos restos humanos: «tenemos, por lo menos, representados 10 individuos, solo en la colección que recuperamos el año pasado» y también se encontraron restos de cultura materiales, sobre todo cerámicas (que ya se conocían algunas), cuya forma sí es típica de la Edad de Bronce. La gran novedad es que «encontramos una pequeña aixola de anfibolita y una doa de oso«.
La investigación arqueológica —detallaron— necesita ahora «trabajar más el contexto, estudiar la distribución de los elementos, para poder asegurar si esos elementos estaban acompañando a los depósitos de los cadáveres como un elemento ritual o pueden corresponder a otra actividad. Pero sí documentamos en la primera campaña restos que no se conocían hasta el momento y que es posible que formen parte de los rituales de enterramiento de estas comunidades de la Cova do Santo», aclararon.
Usos de las cuevas
Se desconoce si estos restos humanos fueron acumulándose a lo largo del tiempo o corresponden a una misma población «porque sabemos que la Cova do Santo, en períodos más antiguos, neolíticos, hace 5.000 años, posiblemente tuvo otra función distinta a la funeraria, un uso como protección natural para el rebaño, por ejemplo. Las cuevas van cambiando de usos y queremos ver como se fue empleando esta cavidad en distintos períodos de tiempo», precisaron.
Hasta el momento, los investigadores cuentan con tres dataciones de las colecciones antiguas y una de la nueva colección del año pasado y «son coincidentes, pero dada la abundancia de individuos representados tenemos que continuar con el programa cronológico, estudiando bien el contexto y excavando con mucho cuidado, porque no se descarta que hubiese fases funerarias de otra época de la prehistoria», aclararon
Los restos encontrados —desde un individuo perinatal hasta niños y mayores de 50 años que representan todo el perfil demográfico de una comunidad—, tienen entre 3.500 y 3.700 años, pero también localizaron huesos de cabra de 5.000 años de antigüedad.
Salud y modo de vida
Con la colaboración de los antropólogos Raquel Hernando y Miguel Ángel Moreno, también se están estudiando las enfermedades a través de los restos óseos de la citada comunidad. «Tener este perfil demográfico tan amplio nos permite aproximarnos a modos de vida y salud de estas comunidades. Esto es algo excepcional en Galicia».
El equipo de investigación afirma que este yacimiento «es una ventana única, tanto desde el punto de vista cuantitativo, por el número de restos, como cualitativo, por la forma en que los restos están preservados. Es muy interesante».
Estudios arqueológicos
- En 2026 hubo una primera investigación —muy corta— para evaluar la seguridad de la intervención, el estado de la cavidad —está muy fisurada— y se recogieron 70 restos en superficie, pero no hubo continuidad.
- La primera excavación sistemática que se hizo en la Cova do Santo fue por el Centro de Investigación Interuniversitario das Paisaxes Atlánticas Culturais en 2025.
- El objetivo de la nueva campaña arqueológica es dar continuidad y profundidad a la investigación para confirmar si los restos pertenecen a uno o a distintos momentos.
- Otras cavidades del Parque Natural Serra Enciña da Lastra registraron estudios preliminares en los años 90. «Queremos seguir pateando montes, explorar cavidades y hacer crecer este proyecto», expresan los investigadores en alusión a la posibilidad que otras de las muchas cuevas puedan tener restos de interés.
- El objetivo final de esta investigación arqueológica es dar abordar todo lo que supone la Serra da Enciña da Lastra como puente de conexión de la Meseta y el interior y la costa de Galicia, como una ruta de conexión entre estos dos mundos, que puede afectar a diferentes periodos. «Nuestra principal ambición es encontrar ocupaciones paleolíticas, más antiguas. Poco a poco reconoceremos otras cuevas».
- El Parque Natural Serra Enciña da Lastra cuenta con numerosas cavidades






