Cada semana realiza casi 4.000 kilómetros de rutas internacionales: «Nací entre camiones, esta profesión es libertad, me hace feliz»
Katy Rodríguez Fernández es la única mujer conductora de camión de rutas internacionales en Valdeorras, un sector que sigue siendo masculino. Desafía estereotipos. Ejerce como profesional del transporte desde 2009 de forma ininterrumpida si bien comenzó antes, en 1995, fecha en la que aprendió el oficio. Trabaja para una empresa de su familia, «Transportes Rolafer, os de Cambela», que fundaron su padre y su tío, Manuel y Felipe Rodríguez Blanco, con base en A Rúa.
Se dedica al transporte internacional. Cada semana viaja a Suiza, Italia, Francia, Bélgica, Luxemburgo, Holanda, Inglaterra, entre otros países. Realiza una media de casi 4.000 kilómetros cada semana. «Soy camionera, lo digo con la boca grande. Mi profesión es mi pasión», expone con entusiasmo.
Recuerda sus comienzos. A los 15 días de sacar el carné, cuando tenía 21 años, viajó un año entero con su padre, Manuel Rodríguez Blanco. Después, acompañaba una vez al mes a su padre o a su hermano pues éste también es conductor. «Llevamos la profesión en las venas. Yo nací entre camiones», dice con orgullo.
Katy Rodríguez Fernández es una mujer que ha roto estereotipos, tenaz, valiente e inspiradora, que ha hecho del volante su camión su estilo y forma de vida. Pionera y apasionada del transporte, hace lo que verdaderamente le gusta, en un mundo de hombres donde solo el 1 por ciento son mujeres.
Valdeorras de Cerca: Camionera de rutas internacionales, ¿qué supone para ti ser profesional del transporte?
Katy Rodríguez: Para mi es una pasión, tengo la suerte de hacer lo que realmente me gusta. Es un trabajo diferente. Aún cuando solo hay un uno por ciento de mujeres, es un trabajo que cada vez está más normalizado. Pero cuando empecé, no. Hasta en mi casa, pese a ser del gremio, no lo veían con buenos ojos. Ser camionera no solo es conducir, pues un camión lo lleva cualquiera. Es ir tu sola por el mundo adelante, ante muchas adversidades.
V de Cerca: ¿Cuáles son esas adversidades o problemas de seguridad?
Katy Rodríguez: El problema que tenemos en el sector del transporte es la falta de seguridad. Después de una jornada de ocho horas de conducción tienes que andar buscando un sitio seguro para dormir. Aún cuando haya áreas vigiladas, no hay seguridad. Te roban el gasóleo, la mercancía, te cortan la lona, te entran en la cabina, te drogan con spray. A mi ya me pasó de todo.
V de Cerca: ¿Cuál fue la peor adversidad?
Katy Rodríguez: A mi ya me drogaron para intentar robarme. En el camión, por el calefactor, echan un spray con componentes de anestesia. Tu estás durmiendo y en lugar de dormir 8 horas, duermes 15. Y eso, si despiertas, porque si se pasan con la cantidad puede ocurrir lo peor. A mi ya me pasó. Pero no pudieron entrar en la cabina porque llevo unos ganchos de seguridad. También me subieron al camión en París en un atasco. Te puede pasar de todo. Es una profesión de mucho riesgo. Yo voy además sola, porque hay otros profesionales que van acompañados. Pero no tengo miedo.
V de Cerca: Eres profesional del transporte en un sector que todavía es de hombres
Katy Rodríguez: Yo no me siento superior ni inferior con respecto a los demás. Para mi el camión es algo normal, porque es mi pasión, lo hago con sumo gusto y me encanta. Y ya llevo muchos años. La gente me dice: «tu sola por el mundo adelante« Pero yo no me siento así. Es una elección. Yo llego a un lugar y si no me dan la carga y tengo tiempo libre aprovecho para visitar sitios, para conocer, para comer, para ir a cenar. Yo no me privo de nada porque yo vaya sola. Para mi es algo normal.
V de Cerca: ¿Se ha normalizado fuera y dentro del gremio?
Katy Rodríguez: A mi todo el mundo me respeta. Bien es verdad que hay veces que la gente se queda sorprendida cuando voy a descargar. Algún guardia de seguridad me ha dicho que no podía entrar pensando que yo no llevaba el camión; o llegar a un lugar, ser complicado meter el camión, y al ver que soy mujer un hombre decir: ¿Serás capaz de meter ahí el camión? Cuando me preguntan cuál es mi profesión digo: Soy camionera, lo digo con la boca grande, Y hay quien no me cree, diciendo que no tengo «pinta de camionera». Y la pregunta es: ¿qué pinta tengo que tener para ser camionera? Asocian la profesión a ser «un marimacho» y yo soy muy femenina…Hay gente que hace esos comentarios. También se denigra la profesión cuando se dice: Pareces una camionera como si fuese una profesión negativa o bruta. Pero no es así.
V de Cerca: ¿Qué es lo más bonito de tu profesión o qué es lo que más te gusta?
Katy Rodríguez: La libertad. No es una profesión monótona. Un día amanezco en Francia, desayuno en Bélgica y ceno en Holanda, por ejemplo. Hay semanas que paso por cuatro países. Y además, es un aprendizaje continuo. Viajar es cultura. Y es una manera de viajar diferente. Compagino en cada lugar el trabajo con el tiempo libre. No hay monotonía. A veces me despierto y estando medio dormida no sé ni donde paré a dormir, porque aquí no hay una ruta marcada para dormir. Un camión tiene dificultades para el descanso. A veces llegas a un área de servicio y está llena. Tienes que buscarte la vida y salir de la autopista. En alguna ocasión dormí junto a un cementerio.
V de Cerca: ¿Se hacen amigos en ruta?
Katy Rodríguez: Antes había más unión en el sector del transporte. Cargabas en un lugar y coincidías, saludabas por la emisora cuando te cruzabas con alguien. Ahora, desde que hay internet, cada uno va a su rollo. Ha cambiado.
V de Cerca: ¿Cuál es el problema más destacado a tu juicio de la profesión?
Que no hay chóferes. Nadie quiere esta profesión porque es muy dura. Sales un lunes y a lo mejor no vuelves hasta el domingo. No se puede hacer planes. Yo se cuando salgo, pero no se cuando vuelvo. Hago una media de 3.700 o 4.000 kilómetros todas las semanas. Pero yo elegí mi vida. Elegí lo que es un estilo de vida. Para mi es un life style. No hay cosa más sana que hacer cada uno lo que le da la gana. A mi me llena. Lo que más me gusta en la vida es viajar. Soy disfrutona, me gusta salir de fiesta, pero cuando estoy trabajando, trabajo. Lo que más valoro en la vida es el tiempo. El camión es libertad.
V de Cerca: ¿Tu profesión es un sueño cumplido?
Katy Rodríguez: Siempre me propuse, desde que tengo uso de razón, que quería conducir un camión. Mi padre me llevaba muchas veces con él cuando era pequeña. Y siempre decía que cuando fuese mayor llevaría un camión. Pero cuando llegó la hora, por ser mujer, le costó asumir mi decisión. Hay una anécdota de un amigo de mi padre ganadero que es asturiano. Cuando empecé decía: «La guaja no va a aguantar, le doy un mes. Por cada mes que aguante, un cordero». Y ya llevo muchos años. Cuando pasó el tiempo le dije: «No te llegan todos los camiones de la empresa para llenarlos con corderos». La gente se sorprendía bastante porque me decían qué necesidad tenía de andar por el mundo adelante, que me podía pasar cualquier cosa, y ahí voy. Yo solo tengo una vida y mientras tenga salud voy a hacer lo que a mi me guste, me llene y me haga feliz.













