Primer día sin toque de queda ni estado de alarma

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La nueva desescalada se produce en un contexto favorable marcado por un ritmo trepidante en la vacunación y una situación epidemiológica estable

Primer día sin toque de queda ni estado de alarma. La nueva desescalada se produce en un contexto favorable marcado por el ritmo trepidante de la vacunación y una situación epidemiológica estable.

La nueva realidad llega en un momento que rema a favor en la lucha contra el virus. En Valdeorras hoy hay 14 casos (8 en O Barco, 3 en Carballeda, 2 en Rubiá y uno en Petín), dato que en el conjunto de la provincia se traducen en 253 y 2.987, en Galicia. Durante el fin de semana fueron llamadas 930 personas de la comarca a vacunarse.

El nuevo día insufla un soplo de esperanza en el sector más castigado, el de la hostelería, ahora abierto hasta las 23,00 horas (bares) y la 1,00 de la madrugada (restaurantes). La nueva fase desata nuevas expectativas y optimismo.

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Sin toque de queda, la noche regresó —aún cuando están limitadas las reuniones de no convivientes desde la una de la madrugada hasta las 6.00 horas para evitar fiestas en domicilios o en la calle— y queda atrás el cierre perimetral que da paso a la movilidad.

La desescalada también tiene su impacto en otro de los colectivos más vulnerables de la pandemia. Devuelve la vida a los usuarios de los centros sociosanitarios. Aquellos con el 90% de residentes vacunados podrán pasar estancias con sus familiares un mínimo de cinco días, siempre con una prueba a la vuelta. Además, dispondrán de más salidas semanales y se permitirá el contacto físico en las visitas de familiares. Eso sí, el uso de la mascarilla continúa siendo obligatorio y sigue funcionando la cita previa.

Primer día del fin del estado de alarma, primera bocanada de mayor sensación de libertad para los ciudadanos, a los que las autoridades sanitarias invitan a seguir practicando la responsabilidad porque la pandemia y el virus no ha acabado.