Las dos reliquias de San Francisco Blanco, el cráneo y un hueso del dedo meñique, se unen en Outarelo

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La localidad de O Barco celebró la tradicional romería del santo, festividad que también celebra O Tameirón (A Gudiña), tierra natal de San Francisco Blanco

Outarelo, pueblo del municipio de O Barco, celebró su tradicional romería de San Francisco Blanco, santo natural de O Tameirón (A Gudiña) que cuenta con una gran devoción en Valdeorras y la comarca de Conso-Frieiras. En esta ocasión, se unieron las dos reliquias que existen del santo, el cráneo (con un estado de conservación excelente), y un hueso del dedo meñique que guarda O Tameirón.

El cráneo llegó hasta la capilla de Outarelo a través de Andrés de Prada, hace cuatro siglos. La Auténtica de la reliquia, el documento que acredita su autenticidad, se encontraba en el pasado en la biblioteca de Pazo de O Castro. 

Relicario (a la izquierda) con el hueso del dedo meñique de San Francisco Blanco

El hueso del dedo meñique se conserva en su relicario en la iglesia de O Tameirón desde hace muchos años. Los vecinos de esta localidad de A Gudiña cuentan que siendo Francisco un niño, cuando ayudaba a su padre en la recolección de centeno, el carro de cereal volcó. Su padre volvió al pueblo a buscar ayuda y cuando regresó con varias personas para levantar el carro se encontraron que Francisco volvía guiando las vacas que tiraban del carro. Su padre le preguntó que quién había levantado el carro accidentado y él respondió que con la ayuda de Dios había levantado el carro usando solo el dedo meñique y que solo se había roto un poco la uña.

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San Francisco Blanco nació en Tameirón (A Gudiña) el 18 de septiembre de 1570. Alcanzó la santidad a través del martirio. Formaba parte de los mártires de Nagasaki (Japón) que fueron crucificados el 5 de febrero 1597 por predicar el cristianismo, prohibido entonces por las autoridades del país. Fue canonizado por Pío IX en 1862.

Cada mes de febrero, Outarelo y O Tameirón festejan el santo, dos localidades unidas ahora por su devoción al santo y las reliquias de San Francisco Blanco.

San Francisco Blanco es abogado de los dolores de cabeza, aún cuando los fieles se encomiendan a él para todo por ser considerado muy milagroso.