Domingo Malvesada transforma la pizarra en artesanía y bisutería

Publicidad

Su labor artesanal da fe de que más allá de las cubiertas, la pizarra tiene otras vidas

Domingo Malvesada Tato ha hecho de la pizarra artesanía. La piedra natural que da nombre a Valdeorras la transforma en objetos de decoración, como relojes, pero también en bisutería (colgantes, pulseras, anillos, pendientes y llaveros, entre otras muchas creaciones).

Domingo Malvesada es natural de Candeda de Domiz (Carballeda de Valdeorras), reside en O Barco y trabaja como labrador en una cantera de pizarra de La Baña desde hace 29 años. Es en su tiempo libre cuando crea con «louxa», una afición y labor artesanal que le atrapó desde el día que hizo su primera pieza.

«Vi un reloj en un bar y pensé, ¡tengo que probar! A partir de ahí, seguí desarrollando ideas y creaciones», cuenta con entusiasmo.

Publicidad

Subraya que «la pizarra tiene muchas posibilidades, se pueden hacer muchas piezas de artesanía», relata.

Lo que hace falta para crear con pizarra «es cabeza, paciencia y maña», valora. Todo un trabajo artesanal que expone en dos o tres ferias al año.

Domingo Malvesada es un claro ejemplo de que la pizarra no es solo para tejados y fachadas. Más allá de las cubiertas, la pizarra tiene otras vidas.