Neus, de Barcelona, realiza su primer Camino y es su primera vez peregrinando: «Esta ruta jacobea está muy bien señalizada, la recomiendo»
Neus, de Barcelona, recorre el Camino de Invierno. Hizo noche en Las Médulas (El Bierzo), en O Barco y en A Rúa de Valdeorras. Y ahora avanza hacia nuevas etapas. Es su primer Camino y su primera vez como peregrina. En el comienzo de esta gran ruta jacobea ya ha sentido uno de sus grandes valores, como la hospitalidad «que, junto al paisaje, es lo mejor y lo que más me ha sorprendido», relata.
Camina sola y en su caminar se ha encontrado con un grupo de peregrinos extranjeros y a los propios vecinos del Camino, que «me saludan, me dan los buenos días y me desean buen camino. La gente es fantástica«, relata.
Siente seguridad, ganas y entusiasmo y habla de lo que considera una buena señalización: «Los carteles indican muy bien. Llevo móvil y todas las aplicaciones, pero si no lo llevase, no me perdería porque está muy bien indicado y señalizado», esgrime. Además, «si te sientes perdida, la gente también ayuda mucho», indica.
Realiza una media de 20 a 30 kilómetros. «No esperaba que fuese tan duro, pero se puede aguantar bien», confiesa.
Conoció el Camino de Invierno «buceando» en internet y lo eligió. «Para empezar y probar elegí esta ruta jacobea», señala.
Peregrina porque «me encanta la montaña. Era una forma de estar en contacto con la naturaleza y vivir una experiencia. Recomiendo el Camino de Invierno al cien por cien».








