Una colilla provocó el incendio de Rubiá y una catenaria, el de Sobradelo

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Ambos fueron esclarecidos por la Unidad de Investigación de la Consellería de Medio Rural

La Unidad de Investigación de Incendios Forestales (UIFO), dependiente de la Consellería de Medio Rural, acaba de esclarecer dos fuegos registrados esta semana en los ayuntamientos ourensanos de Rubiá y Carballeda de Valdeorras. La Xunta desplazó inmediatamente la UIFO para investigar in situ ambos incendios y al poco tiempo ya tenía determinadas sus causas.

Así, el primer fuego esclarecido fue el de Rubiá, actualmente controlado afectando unas 200 hectáreas provisionales. Tras los pertinentes trabajos de comprobación sobre el terreno, la Unidad de Investigación de Incendios Forestales pudo establecer que el presunto origen del incendio fue una colilla mal apagada.

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En este sentido, se está trabajando en la investigación completa conjuntamente con el Servicio de protección de la naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil de Ourense para que verifiquen el origen de este elemento mediante prueba de ADN, continuando así con las diligencias oportunas.

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En el control de este fuego han participado 4 técnicos, 18 agentes, 40 brigadas, 19 motobombas, 3 palas, 9 aviones y 10 helicópteros.

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El otro incendio esclarecido es el registrado ayer en Carballeda de Valdeorras, en la parroquia de Sobradelo, también controlado en estos momentos tras afectar provisionalmente a menos de una hectárea forestal. Una vez en el terreno, los agentes de la UIFO pudieron determinar que la presunta causa en este caso fueron varias chispas procedentes de la catenaria del tren que originaron, al menos, dos focos de fuego.

Para atajar este incendio se movilizaron un total de 2 técnicos, 5 agentes, 13 brigadas, 8 motobombas, 4 aviones y 5 helicópteros.

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La Consellería de Medio Rural señala que la UIFO, creada en el “Pladiga” de este año, está formada por 15 miembros de la escala de agentes ambientales, con dependencia directa del director general de Defensa del Monte, y que están desvinculados de las tareas de extinción, por lo que se centran específicamente y con mayor intensidad en la investigación de los fuegos, como es el caso que nos ocupa.

Además, la Xunta recuerda que más del 70% del territorio gallego está vigilado por un total de 142 cámaras repartidas por toda la geografía gallega y que permiten salvaguardar, detectar y anticiparse a los fuegos, además de 12 drones con los que personal de la Xunta vigila los montes gallegos para detectar conductas incendiarias.

A mayores, desde mañana, domingo, comenzará también la vigilancia sobre el terreno las 30 patrullas del Ejército con los respectivos drones al amparo de la Operación Centinela Gallego 2021.

En esta línea, la Xunta pide prudencia en los montes con acciones que puedan derivar en incendios forestales y hace un nuevo llamamiento a la colaboración ciudadana para informar en caso de detectar algún fuego forestal a través del teléfono gratuito 085. Además, recuerda el teléfono anónimo y gratuito para denunciar cualquier actividad delictiva incendiaria de la que se tenga sospecha o conocimiento: 900 815 085.