En este paraje hay ruinas de molinos que en el pasado tuvieron gran relevancia y que bien podrían conformar una ruta singular
Ponte Pérez. Este es uno de los lugares olvidados de A Rúa con gran potencial para su puesta en valor. No figuran en ninguna guía oficial, ni ha sido objeto de restauración alguna, pero vive en la memoria colectiva de una parte de la ciudadanía que conoce el paraje y su historia, digna de convertirse en un recurso atractivo del municipio que bien podría conformar una ruta de senderismo. Los incendios han teñido de negro su bello paisaje pero también han destapado este espacio, sepultado por la maleza y que solo en ocasiones muy contadas ha sido objeto de desbroces.
«Ponte Pérez» es un lugar situado muy cerca del barrio de A Pala y «Alzapernas», al que se accede por una bonita y agreste senda, donde todavía se conservan restos de molinos, que tuvieron gran actividad en un pasado no muy lejano, además de contar con un puente de paso hacia Somoza y San Xulián, cuya fecha de construcción se desconoce (se calcula que podría ser del siglo XIX).
Este espacio, que da fe de un tiempo en el que vecinas y vecinos lo frecuentaban cargados de grano para moler, que algunos todavía recuerdan en boca de sus antepasados, que describían escenas de un ir y venir de personas con los sacos de harina recién molida, también su valor sentimental para una parte de la población, a la que le gustaría que se recuperase de algún modo.
El lugar permanece en solitario, en «silencio», con la profunda huella de los incendios, como si aguardase volver a la vida algún día.

Manuel Sánchez, vecino de A Rúa conoce bien A Ponte de Pérez. Relata que en su infancia y juventud lo frecuentaba con sus amigos como lugar de recreo, que recuerda como un hermoso espacio, situado sobre el arroyo que baja de San Xulián, en el que incluso había «una pradera verde y cascadas».
Señala el origen de «Ponte Pérez» está asociado al funcionamiento de los molinos que allí molían y también a cuando se aprovechaban los recursos del monte, siendo muy transitado para recoger leña y piñas, entre otros elementos naturales, incluso musgo para hacer los belenes navideños.
Manuel Sánchez considera que «Ponte Pérez» debería salir de su abandono y «ser aprovechado como ruta de senderismo o similar pues es un espacio singular. Siempre me pareció que es un sitio espectacular. Verlo así, abandonado, cubierto de maleza, es una pena», valora.
Esto le trae a la memoria que el barrio de A Pala tuvo su relevancia en el pasado. «Se decía que hubo escuela y hasta que allí estuvo situada la Casa da Posta, esto último no sabemos si es leyenda urbana. También, que el nombre de A Pala viene de que fue una mina romana», relata Manuel Sánchez.
Por su parte, Josefa García González, vecina a la que nació en «Alzapernas», habla con emoción de este lugar. «Aquí en el pasado iban a caballo, a pie, con los sacos de grano y harina a hombros, tuvo mucha vida. Todo el mundo debería visitar este lugar y recuperarlo como ruta turística», expone.
«Ponte Pérez» es uno de los rincones de A Rúa, de esos que nunca salen a la luz, que merece la pena visitar, testigo de otro tiempo, en contacto con la naturaleza, y cuya restauración sería una apuesta segura.






















