La artista valdeorresa inauguró una exposición en la Hospedería de San Martín Pinario que está abierta hasta el 30 de septiembre y que supone el fin de una etapa que dará paso a un nuevo proyecto artístico
Lola Doporto llega al final de su «Camiño», el camino que inició hace cinco años, cuando expuso su obra por primera vez, fruto de más de una década de creación como artista. Sus obras han hecho camino y han «caminado» desde Millarouso (O Barco) hasta Santiago de Compostela, a modo de peregrinación, para ocupar un espacio mágico, la Hospedaría de San Martín Pinario (Praza da Inmaculada,3), donde ahora se muestran en una exposición que permanecerá abierta hasta el 30 de septiembre.
Lola Doporto cierra ahora, en el espacio soñado, un camino para abrir otros nuevos, iniciar una etapa que vendrá marcada por nuevas obras y un proyecto artístico renovado.
Los primeros compases de la exposición han sido un éxito rotundo dejando la mejor de las sensaciones en la artista debido a la acogida que ha tenido su obra, que está emocionando a espectadores de todo el mundo.
La propia directora del establecimiento, Mari Carmen Furelos, se mostró gratamente sorprendida el día de la inauguración de la exposición por la profundidad de la obra de Lola Doporto tanto por el contenido, que rinde homenaje a elementos de la identidad de Galicia, como por el sentimiento que despierta entre el público.
Y es que la obra del artista, más allá de su singularidad, colorido y formas, mueve las emociones, es —como ha dicho su mentor y admirador confeso, Antón Pulido— «pasión, pasión por pintar», una cualidad que da como resultado «una pintura diferente, terapéutica y psicológica».
La exposición Camiño de Lola Doporto simboliza su camino personal de superación y también como artista, un camino que inició con «Morriña de Estrelas», también representada en esta exposición, donde se expresan sus conocidas «cabezas y marionetas» y donde queda plasmada su visión del Pórtico de La Gloria, a través de la obra del Mestre Mateo, con evangelistas, ancianos, músicos como gaiteiros y gaiteiras (con la representación de Felisa de Bendilló y Faustino Santalices), pulpeiras, el afilador y, en definitiva, obras con alma, con una iconografía muy personal que hacen aflorar también la historia, la cultura y a la esencia de la tierra gallega.
Lola Doporto resume su camino hasta Santiago con un palabra, agradecimiento. «Me han arropado muchas personas que se han sumado, a mi proyecto como mi familia, mi marido, mi maestro Antón Pulido, amigas, amigos y el público».
Exponer en Santiago es elevar a la máxima expresión su obra. Su mayor recompensa es que su obra emocione, algo que consigue en cada obra, llegando al corazón de los amantes del arte.
En la inauguración de su exposición estuvieron el arzobispo, Francisco José Prieto; el presidente del Parlamento de Galicia, Miguel Santalices; el alcalde de O Barco, Alfredo García, la comisaria de la exposición, Tareixa Taboada; Avelino y Marina Sánchez, de Nós, a Xente do Redor, entre otras muchas personas.
Valdeorras de Cerca: La exposición en Santiago es un sueño cumplido
Lola Doporto: Mi sueño era llegar a Santiago. Y llegó ese día. Es un círculo que se cierra aquí, un sueño cumplido. Y ahora se abren otros caminos para empezar otra etapa con nuevas ideas y obras. Eso sí, mantendré mis «marionetas», pero con un nuevo concepto. La inauguración de la exposición fue maravillosa. Fue un acto muy emotivo y rodeada de amigos, de aquí y de fuera de Galicia. Hay mucha gente que fue a la exposición, incluso alguna persona hizo el esfuerzo estando con tratamientos médicos, y es cuando te das cuenta del cariño de los demás. No puedo estar más contenta.
V de Cerca: ¿Cómo valoras esta etapa que cierras?
Lola Doporto: Con agradecimiento. En este camino le tengo que agradecer a muchas personas que se pusieron en mi camino. A mi mentor y maestro Antón Pulido, pues él y mi marido fueron los que me empujaron a enseñar la obra; a Avelino y Marina, de Nós, a Xente do Redor; al grupo de amigos de Valdeorras que siempre va a mis exposiciones, a muchas personas.
V de Cerca: Un momento para el recuerdo
Lola Doporto: Son muchos, pero podría citar cuando un peregrino japonés entró en la sala y se asombró con mi obra. Eso me llegó al corazón. En una ocasión, una persona se puso a llorar delante de un cuadro mío en el que se ve un «botafumeiro». Fue una gran emoción para mi. La exposición recoge una representación de 10 años de trabajo. Cada obra es una parte de mi, como un hijo o hija, y aún cuando me cuesta desprenderme de cada una de ellas, estoy orgullosa de que la gente que las adquiere las disfrute en su casa.
V de Cerca: La esencia de tu exposición en Santiago
Lola Doporto: En ella se ve la evolución de mi pintura, desde mi etapa más dura (a raíz de los tratamientos de quimioterapia) hasta la actualidad. Así, por ejemplo, los pájaros, que siempre acompañan a mi obra, ya no están enfadados como hace unos años. En cada lugar que expongo elijo un personaje para interpretar en una obra. Es muy difícil, porque personajes hay muchos. Y para esta exposición de Santiago hice un «Xelmírez» (obispo, político, guerrero…) rodeado de aves que va a Santiago a buscar la bendición. Este es el cuadro es el que cierra esta etapa.
V de Cerca: ¿Sientes admiración por…?
Por el «Mestro Mateo«, que ha inspirado mi obra. Es extraordinario y muy bello que tantos siglos después haya relatado una historia que sigue impresa en la piedra, que nos sigue emocionando cada día, que sigue viva. Yo quise hacerle un homenaje.
V de Cerca: Santiago era tu sitio…
Lola Doporto: Era mi sitio, el lugar soñado para mi exposición. Y desde aquí invito a visitarla. Lo primero que hice fue ir a darle el abrazo a Santiago. Y lo primero que vi fue la capilla de San Antonio, santo que además es patrón de mi pueblo (Millarouso). Sentí una gran alegría. Ahora, a partir de septiembre, comenzaré una nueva etapa creativa.














