La CHMS mejora los cauces de la demarcación, ahora en Rubiá

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El objetivo es la adaptación al cambio climático y la prevención de riesgos de inundaciones

La Confederación Hidrográfica del Miño-Sil (CHMS), Organismo autónomo dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, continúa los trabajos de conservación y mejora de los cauces de la demarcación con el objetivo de favorecer la adaptación al cambio climático y la prevención del riesgo de inundaciones. En el caso de la comarca de Valdeorras, ahora mismo se centra en Rubiá, en el río Eirós.

Las actuaciones en ejecución suponen 308.500€, cofinanciadas por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER), con una aportación del del 60% de lo presupuestado, en el marco del Programa Operativo Plurirregional de España 2021-2027.

En la provincia de Ourense, se está trabajando en el arroyo Innominado a su paso por Maceda; río Miño en Ourense; y río Troncoso en Padrenda; asimismo continúan en los ríos Eirós y Barbadás a su paso por Rubiá y San Cibrao das Viñas, respectivamente

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En la provincia de Lugo, municipios de Castro de Rei, Begonte, Monforte de Lemos y O Corgo; en los ríos Miño, Parga, Cinsa y Chamoso, respectivamente; y continúan los trabajos en el río Vilaflores en Begonte

En Pontevedra en el municipio de Mos, en los ríos Agueiro, Torroeira y Porteliña; continuando los ya iniciados en el río Xinzo a su paso por el concello de Ponteareas

El conjunto de actuaciones en ejecución suponen una inversión de 308.500€, cofinanciadas por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER).

Son «trabajos programados con el objetivo de conservar y restaurar la hidromorfología natural de los cauces para mejorar su resiliencia y adaptación al cambio climático” ha explicado el presidente de la Confederación Hidrográfica Miño Sil, José Antonio Quiroga.

Quiroga señala que se pretende minimizar el riesgo de inundaciones en núcleos urbanos, infraestructuras o parcelas próximas a los cauces fluviales mediante trabajos selvícolas con los que se conseguirá mejorar o restaurar el bosque autóctono de ribera, recuperando la morfología fluvial natural a través de la retirada de barreras artificiales que modifiquen el comportamiento del río.

“Se realizarán, además, actuaciones de restauración hidrológico-forestal para el control de la erosión y la protección de márgenes en zonas concretas, a través de soluciones basadas en técnicas no invasivas y ambientalmente sostenibles” ha concluido el presidente de la Confederación Hidrográfica Miño-Sil.

Estas actuaciones se enmarcan dentro del Objetivo Específico 2.4, que pretende “favorecer la adaptación al cambio climático y la prevención del riesgo de catástrofes, así como la resiliencia, teniendo en cuenta los enfoques basados en los ecosistemas”, que están sujetas al cumplimiento de la Condición Favorecedora 2.4 “Marco eficaz de gestión del riesgo de catástrofes “de acuerdo con lo establecido en el Reglamento (UE) 2021/1060 del Parlamento Europeo y del Consejo.