Construyó más de 20.810 y 3.130 metros lineales de fajinas y de albarradas, actuó en 34 captaciones de abastecimiento e intervino en 16 kilómetros de cauces

La Confederación Hidrográfica del Miño-Sil (CHMS), Organismo autónomo dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, intensifica los trabajos de restauración hidrológico forestal de las zonas afectadas por la oleada de incendios del pasado estío en la zona gallega de la demarcación.
Tras los trabajos de análisis y comprobación de la magnitud, ya el 9 de septiembre las brigadas del Programa de Conservación de Cauces comenzaron a ejecutar los trabajos más urgentes” explicó Quiroga; asimismo, el 24 de septiembre el MITECO autorizó una inversión de 3 mill/€ para actuaciones de emergencia, posibilitando así que, a día de hoy, 13 brigadas trabajen en la zona gallega de la demarcación, con el apoyo puntual de las 10 brigadas de Conservación de Cauces, explicó el presidente de la Confederación Hidrográfica Miño-Sil, José Antonio Quiroga.

Desde inicio se priorizaron actuaciones urgentes de corrección y atenuación de los efectos de los incendios desde tres perspectivas: afección a captaciones de abastecimiento, zonas con riesgo de inundación y zonas de especial protección (Reservas Hidrológicas de la CHMS, Red Natura 2000, y Reservas de la Biosfera, así como a tramos fluviales en los que habitan especies amenazadas o protegidas).
Descripción de los trabajos
Se continúa trabajando en la construcción de pequeños muros de retención, denominadas albarradas, con madera y/o piedras en cárcavas y torrenteras; y fajinas de troncos y ramas, sujetas con rollizos de madera quemada, con la que se pretende frenar el transporte de sedimentos; retirada de tapones y obstrucciones en puentes y obras de paso; retirada de madera quemada en cauces; y plantaciones y reforestación de bosque de ribera para frenar el transporte de sedimentos.

En la actualidad, 13 brigadas trabajan en Valdeorras (A Rúa, Vilamartín, O Barco, Rubiá, Petín), Quiroga, Carballeda de Avia y Macizo Central (Manzaneda, Montederramo, Maceda y Vilariño de Conso), zonas en las que en conjunto y, por el momento, ya se construyeron más de 20.810 y 3.130 metros lineales de fajinas y de albarradas, respectivamente; se atendieron 34 captaciones de abastecimiento y se intervino en más de 16 km de cauces, explicó José Antonio Quiroga.
Estas actuaciones suponen un notable esfuerzo para el personal adscrito a las brigadas de trabajo, debido a lo abrupto del terreno y a la falta de accesos a las zonas más afectadas por los fuegos.
«Trabajamos intensamente en las zonas en las que se redujo drásticamente la cubierta vegetal por efecto del fuego, lo que favorece el flujo de líquidos y sólidos hacia los cauces, con el consiguiente efecto erosivo laminar y la degradación de los ecosistemas fluviales, circunstancia que tratamos de paliar o minimizar», concluyó José Antonio Quiroga.







