El presidente de la Confederación Hidrográfica Miño-Sil y el subdelegado del Gobierno explicaron las medidas que se ejecutan
El presidente de la Confederación Hidrográfica Miño Sil, José Antonio Quiroga, y el subdelegado de Gobierno, Eladio Santos, se pronunciaron sobre el impacto de los incendios en los ríos, arroyos y regatos, recordando que la ola de fuegos en verano tuvo una magnitud inesperada que en Galicia alcanzó el 98 por ciento en Ourense y el sur de la provincia de Lugo.
«Esta es una nueva fase de los incendios, donde los efectos pasan de la tierra al ecosistema fluvial, en el que ríos, regatos y manantiales se ven afectados provocando el deterioro de la masa de agua«, dijo el presidente de la Confederación Hidrográfica Miño-Sil.
José Antonio Quiroga señaló que respecto a las actuaciones emprendidas que, desde finales de agosto, la Confederación Hidrográfica se puso a la planificación centrando el eje en los abastecimientos, las zonas con riesgo de inundación y zonas de especial afección como la Red Natura, reservas fluviales etc.
Brigadas
Explicó que desde el 9 de septiembre hay 10 brigadas que trabajaron ordinariamente para la prevención de los efectos de los arrastres. El 24 de septiembre, el Gobierno central aprobó una inyección de 3 millones de euros contra los efectos de los incendios, un «Plan post incendios» que consiste en la colocación de barreras, fajinas, retirada de vegetación y de tapones. Y añadió que en este momento son 19 las brigadas que están trabajando y que «van a seguir hasta el mes de marzo, como mínimo, y luego proseguirán en trabajos de restauración hidrológico forestal».
A ello, puntualizó José Antonio Quiroga, hay que sumar otras 10 brigadas ordinarias «que si es necesario complementan el trabajo de las existentes.

Medidas
En cuanto a la efectividad de los citados trabajos en el monte, «cuando la lluvia es liviana y moderada son altamente efectivas, pero cuando es intensa, estas barreras, que son las que se llevan a cabo de forma universal en todo el país y en nuestro continente, pierden o bajan la efectividad porque hay un desbordamiento por la cantidad de agua».
En este sentido, puso como ejemplo un dato: «En Valdeorras hay 40.000 hectáreas quemadas, que se traducen en 400 millones de metros cuadrados, y la semana pasada sobre esa superficie cayeron 65 litros por metro cuadrado que se traduce en millones y millones de litros de agua y eso no es posible contenerlo. Esa es la realidad».
Dijo que además hay que tener en cuenta que en Valdeorras juega en contra otra variable, la acusada pendiente del terreno, de modo que el agua toma una gran velocidad, con torrentes muy fuertes. «Esto está deteriorando la calidad del agua porque hay un efecto arrastre erosivo. No hay cobertura vegetal, de ahí que en su día solicitamos a la Xunta medidas».
Por ello, desde el principio, la tesis de la Confederación Hidrográfica Miño-Sil «siempre fue complementar con otras medidas, principalmente en el monte, que es competencia autonómica», argumentó José Antonio Quiroga.
Competencias
«Como bien dijo el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, cada administración debe cumplir su cometido. Y a la Confederación Hidrográfica le corresponde actuar en dominio público hidráulico y lo vamos a hacer hasta el mes de marzo, lo llevamos haciendo desde el 9 de septiembre y esperamos continuar con el Plan del choque contra incendios, más allá de esta última fecha».
Subrayó que la Confederación Hidrográfica Miño-Sil no tiene ningún cometido en el monte, que supone el 98 por ciento de superficie quemada de Galicia. Tampoco en el abastecimiento, «excepto autorizar una captación, pero fuera de eso, nada de nada. Ni tuberías, ni estaciones depuradoras ni grifos, absolutamente nada; ni tampoco saneamientos», aclaró.
No obstante, dijo que es cierto que los ayuntamientos están superados y no pueden atender la situación, «como también es verdad que la Xunta cobra todos los años un canon y bien podría ayudar».
Colaboración
En cuanto a la colaboración, el 28 de agosto, «con los incendios aún en caliente, mandamos cartas, de las que tenemos copia, tanto a Medio Rural como Medio Ambiente. A partir de ahí, tuvimos varias reuniones con la Consellería de Sanidade y el 19 de septiembre, con el director xeral de Montes y el de Planificación Forestal, de Medio Rural, a los que expusimos nuestras necesidades, donde íbamos a actuar y la necesidad de actuaciones complementarias en esas zonas prioritarias, cuestión que recordamos en un correo el 16 de octubre», relató José Antonio Quiroga.
De tal forma que, «colaboración, toda la que se quiera. Seguimos a disposición para coordinar y colaborar porque se trata de solucionar y no entrar en problemas».
Finalmente, señaló que «la Xunta no se preocupe, si necesita autorización, colaboración, para hacer infraestructuras de captación y dar agua a los pueblos que lo necesitan, habrá máxima prioridad y celeridad por nuestra parte. Tenemos que colaborar todos en la misma dirección».
En cuanto a que el Gobierno autonómico dijo que convocaría a la Confederación Hidrográfica a una reunión para abordar los problemas de Valdeorras con los arrastres, José Antonio Quiroga señaló que «no tenemos aún convocatoria de petición de reunión, pero estamos abiertos a colaborar como ya hicimos hasta ahora para solucionar los problemas de la gente, de hecho fuimos los primeros en dar el paso el 28 de agosto».
Anticipación
Por su parte el subdelegado de Gobierno, Eladio Santos, señaló que el Ministerio ya se puso a trabajar en la Confederación Hidrográfica Miño-Sil y la del Duero cuando aún estaba ardiendo el monte. El 9 de septiembre se activaron brigadas de trabajo sobre el terreno y previamente ya se estaba haciendo un trabajo de planificación, análisis y localización de las zonas de posibles escorrentías.
Por su parte, el subdelegado del Gobierno, Eladio Santos, expresó que los incendios de Valdeorras y del resto de la provincia de Ourense fueron declarados extinguidos el 31 de agosto y que el 9 de septiembre ya había brigadas de la Confederación Hidrográfica Miño-Sil en el monte «para la prevención de los problemas que están ocurriendo ahora. También se consignaron 3 millones de euros en un tiempo récord y hubo la misma premura para la contratación de las brigadas».
Los objetivos, indicó Eladio Santos, se centraron en la prevención de las escorrentías y erosión del terreno; protección de las captaciones de agua de abastecimiento; liberación y limpieza de los regatos y ríos afectados para evitar problemas de inundaciones y, por último, la restauración de vegetación de ribera. «Todo está en el mismo plan, solución y restauración».
Simultáneamente a este plan de choque, «debería haberse articulado un plan más allá del dominio público hidráulico, en las zonas del monte, y ahí es donde entran las competencias del Gobierno autonómico, pero eso no se hizo».
«El Gobierno central se anticipó a las lluvias, que ya estaba trabajando antes de que cayese una gota», subrayó.
El subdelegado del Gobierno lamentó los problemas de abastecimiento que están sufriendo muchos municipios, especialmente en Valdeorras. «Estamos en contacto permanente con alcaldes y alcaldesas para contribuir en la medida en lo que nos es competencia y ayudar a resolver los problemas de la ciudadanía».
Precisó Eladio Santos que «sabemos que no es suficiente, pero cada administración tiene que resolver sus propias competencias. La Xunta cobra un canon del agua que tiene que ver con el abastecimiento y tiene que contribuir y ponerse a disposición de los ayuntamientos para garantizar el abastecimiento de agua».
Para concluir, el subdelegado del Gobierno, detalló que la causa de todos los problemas de ahora «son los incendios de agosto. Y la responsabilidad de la gestión y política, antes, durante y después de los incendios es del Gobierno autonómico. Invito a la Xunta a que afronten sus responsabilidades. No es el momento de echar culpas ni a los ayuntamientos ni al Gobierno de España, es el momento de trabajar conjuntamente. Menos enfrentamiento político y más buscar soluciones eficaces para la ciudadanía».







