La campaña arqueológica desarrollada por Sputnik Labrego permitió documentar hallazgos de gran relevancia para el conocimiento histórico de la comarca y el Noroeste peninsular en época tardorromana
La campaña arqueológica desarrollada en 2026 en el castro de O Castelo de Valencia do Sil, promovida y financiada por el Concello de Vilamartín de Valdeorras, ha permitido documentar nuevos hallazgos de gran relevancia para el conocimiento histórico de Valdeorras y del noroeste peninsular en época tardorromana.
Los resultados preliminares de esta intervención confirman, una vez más, el enorme potencial arqueológico del asentamiento. Entre los principales avances destaca la documentación de nuevas estancias habitacionales dentro del gran complejo residencial identificado en campañas anteriores, así como la recuperación de una importante cantidad de materiales cerámicos y metálicos asociados a los siglos IV y V d.C.

Especialmente relevante resulta la aparición de elementos cerámicos completos o prácticamente completos, que permiten aproximarse con mayor precisión a las formas de almacenamiento, preparación y consumo de alimentos dentro del asentamiento. Junto a estos materiales, la documentación de objetos metálicos como cuchillos, piezas de uso cotidiano y elementos de adorno personal, entre ellos anillos de bronce, ofrece una imagen cada vez más detallada de la vida diaria de las personas que habitaron O Castelo.
Uno de los hallazgos más significativos durante los trabajos de laboratorio ha sido la localización de restos óseos correspondientes a un individuo infantil, documentado en relación con niveles de nivelación de las estructuras y probablemente vinculado a una de las primeras fases de ocupación del yacimiento.

«Encontrar un individuo infantil en estos contextos resulta relativamente extraño para las cronologías que manejamos del final del Imperio romano», señala Celtia Rodríguez González, directora de la excavación. «Este tipo de prácticas son más conocidas en sociedades prehistóricas, protohistóricas y en contextos del cambio de Era, como se ha documentado en otros yacimientos de Galicia como A Lanzada, en Sanxenxo, donde se identificaron individuos infantiles del siglo I d.C. en un espacio de patio. En el caso de O Castelo, la estratigrafía parece indicar que este hallazgo podría estar vinculado a la primera fase del asentamiento».
«Aunque es todavía muy pronto para aproximar la hipótesis, probablemente pertenezca a esa primera fase de ocupación del yacimiento, muy vinculado con los Gigurros de Valdeorras», indica el arqueólogo Carlos Tejerizo, codirector de los trabajos. De ser así, «estaríamos ante el primer cuerpo de un Gigurro de Valdeorras».

Estudio bioantropológico
El estudio bioantropológico preliminar ha sido realizado por la antropóloga Laura González-Garrido, especialista en el análisis de restos infantiles. Según indica la investigadora, «los restos óseos analizados corresponden a un número mínimo de individuos de uno, con una edad de fallecimiento estimada entre 36 y 38 semanas de gestación. Se trata, por tanto, de un individuo perinatal, probablemente un feto a término, de sexo indeterminado. Hasta que pueda determinarse con precisión la etiología de las lesiones que presenta, estas deberían considerarse indicadores inespecíficos de hemorragia o infección».
A falta de nuevos análisis que permitan precisar con mayor detalle la cronología y el contexto del hallazgo, «los datos disponibles abren una línea de investigación de gran interés sobre las prácticas funerarias, los rituales domésticos y la consideración social de la infancia en las comunidades romanas del Noroeste peninsular«, explica Carlos Tejerizo.

Resultados provisionales
La documentación de individuos perinatales o recién nacidos en espacios domésticos es una práctica conocida en diferentes contextos de época romana, aunque todavía poco estudiada en el ámbito del noroeste. Estos hallazgos permiten aproximarse a aspectos fundamentales de la vida cotidiana, las maternidades, los cuidados y los rituales vinculados a la infancia en las sociedades del pasado.
Desde la dirección de la intervención se subraya que los resultados son todavía provisionales y que el estudio del yacimiento continúa en curso. En los próximos meses, el equipo seguirá trabajando en el análisis de los materiales recuperados, la revisión estratigráfica y la interpretación conjunta de los datos arqueológicos y bioantropológicos.
Estos trabajos están promovidos por el Concello de Vilamartín de Valdeorras, con la colaboración de la asociación científica Sputnik Labrego, el proyecto Coidarq de la Universidade de Santiago de Compostela, la empresa Tempos Arqueólogos, la Universidad de Salamanca, la Unidade de Arqueologia da Universidade do Minho, así como el Master de arqueología y ciencias de la antigüedad de las universidades gallegas.





