Mantiene abierto el plazo de solicitudes a través de Rural Valley para el primer campus residencial de alto rendimiento para founders y startups digitales de España
San Xoán de Río, a través de Rural Valley, está recibiendo solicitudes de personas procedentes de 16 países de los cinco continentes: Estados Unidos, Japón, Turquía, Tailandia, India, Austria o Rusia para participar en el primer campus residencial de alto rendimiento para founders y startups digitales de España.
Cuando nació el proyecto, el equipo esperaba recibir principalmente solicitudes de jóvenes emprendedores en busca de una oportunidad. La realidad ha sido muy distinta. La mayoría de las candidaturas proceden de empresarios, fundadores de startups, exdirectivos, consultores y profesionales con experiencia internacional consolidada. Personas que ya han desarrollado una carrera profesional y que ahora buscan construir su siguiente proyecto desde un entorno diferente.
Para José Miguel Pérez Blecua, alcalde de San Xoán de Río, este hecho confirma que el rural puede competir en un escenario global si ofrece algo diferencial. «No buscamos crecer a cualquier precio. Queremos atraer perfiles de calidad que lleguen con su actividad económica resuelta y con capacidad para generar nuevas oportunidades para nuestros vecinos. No buscamos habitantes; buscamos personas capaces de crear valor para el territorio», expresa.
El objetivo de la iniciativa pasa por atraer talento de alta cualificación, profesionales capaces de desarrollar su actividad desde cualquier lugar del mundo y que puedan contribuir a dinamizar la economía local, generar demanda de servicios y abrir nuevas oportunidades para la población residente.
En un contexto en el que muchos territorios compiten a través de incentivos económicos o menores costes de vida, San Xoán de Río apuesta por una propuesta diferente. «No competimos por costes. Hay muchos lugares del mundo más baratos que nosotros. Competimos por tener un proyecto único, una comunidad real y una calidad de vida que permita a las personas desarrollar todo su potencial profesional y personal».
Rural Valley nace precisamente con esa filosofía: demostrar que un pequeño municipio rural puede atraer talento internacional cuando ofrece un proyecto ambicioso, una red de apoyo, conexiones globales y un entorno pensado para crear.
Las solicitudes que llegan a diario al equipo del proyecto: españoles que en su día decidieron que España no les ofrecía lo que necesitaban, que se fueron, que triunfaron y que ahora, al ver lo que se está construyendo en San Xoán do Río, quieren regresar. No por el beneficio fiscal. No por el coste de vida. Por algo que va mucho más allá.
El proceso de selección continúa abierto y las solicitudes siguen llegando desde distintos puntos del planeta. Actualmente, el equipo está realizando entrevistas personales para seleccionar a los participantes que accederán a la gran final, que se celebrará en San Xoán de Río durante el mes de octubre.
El plazo de presentación de candidaturas permanece abierto hasta el 21 de septiembre, y puede realizarse a través de la web ruralvalley.eu.
Lo que comenzó como un proyecto para atraer emprendedores se está convirtiendo en algo más amplio: una demostración de que el futuro del rural no depende únicamente de atraer más población, sino de atraer a las persona capaces de emprender, invertir, innovar y generar oportunidades. Porque el reto no es llenar casas, es construir futuro.
