El conocido pediatra, que lleva casi 40 años en O Barco, afirma que es un orgullo ser el pregonero de las fiestas de O Cristo
El pediatra Ricardo Marini es el pregonero de las Fiestas de O Cristo de O Barco. Se siente muy emocionado por haber sido elegido para dar lectura al pregón. Lleva casi cuarenta años viviendo y ejerciendo su profesión en O Barco. Fue en 1989 cuando abandonó con su familia Buenos Aires para empezar otra vida en esta localidad. Muy conocido y reconocido en Valdeorras, con antepasados en Toral de Los Vados (León), cuenta su relación con esta localidad de la que se siente parte.
Ricardo Marini siente O Barco como su pueblo. Siempre dijo que su lugar en el mundo era Buenos Aires (Argentina) hasta hace algunos años que empezó a sentir O Barco también «como mío, me considero uno más y espero que me consideren así».

Llegó a O Barco escapando del macabro momento que vivía Argentina con la caída del primer presidente democrático, después de la dictadura militar y una situación difícil en el país. «Mis hijos eran pequeños, sufríamos. Habíamos decidido ir a Italia y España fue fruto de una casualidad, pero no tan casual, porque mis abuelos maternos eran de de Toral de los Vados«, relató.
Recuerda que su abuela, que hablaba una mezcla de gallego, le contaba sus historias, de cómo era su tierra, cómo cuidaba las vaca en una jornada en la que lo único que comía al volver a casa eran mendrugos de pan y castañas. Cuenta que su abuela se casó en secreto y con su marido «se fue a Vigo a tomar un barco para América, el primero que saliera. Iba embarazada de su primer hijo, dos meses después de un viaje tortuoso, llegaron a Buenos Aires donde tomaron un tren que los llevó al medio de la Pampa y ahí formaron una familia donde nació mi madre, que conoció a mi padre que procedía de la rama italiana pues si mis abuelos maternos eran de Toral de los Vados pero mis abuelos paternos eran de Piamonte».
A los 17 años comenzó a estudiar medicina en Buenos Aires. «Para mí Buenos Aires era mágico y sigue siendo mágico. Por eso siempre dije mi lugar en el mundo es Buenos Aires y ahora también O Barco. Agradezco mucho esta elección. He amado al Hospital de Valdeorras en el que trabajé. La gente de o O Barco nos apoyó y nos acogió en aquel tiempo de dificultades. Estoy muy, muy agradecido», concluye.

