El tren de borrascas, el impacto en los caudales y los arrastres han puesto en jaque el servicio de abastecimiento
El tren de borrascas y su impacto en las captaciones y caudales de agua, la tala de madera, además del arrastres de lodo y ceniza derivados de los incendios, han puesto en jaque al servicio de abastecimiento de agua en A Rúa. Desde hace días, circula por el grifo de color chocolate, turbidez que mejora y empeora en distintos intervalos de tiempo.
La alcaldesa de A Rúa, María G. Albert, ha comunicado en varias ocasiones que el Concello, a través del fontanero y una brigada municipal, hace todo lo posible para tratar de restaurar la normalidad, impedida por los temporales de agua y que podría llegar en próximos días, asociada al cambio en la meteorología, ahora más benigna para limpieza de captaciones y reparación del servicio.
Vecinas y vecinos se quejan de esta situación, no tanto por la ausencia de potabilidad del agua domiciliaria, sino por el impacto que podrían tener los arrastres en electrodomésticos como lavadoras, calentadores de agua y calderines de calefacción, entre otros.
Puntos de agua
Mientras no se restablece la situación del servicio de agua, el Concello de A Rúa ha habilitado un punto de reparto de agua en la antigua cantina de la Estación del tren, en horarios de 10,00 a 13,30 horas, donde cada familia del municipio puede recoger hasta 9 litros.
Además, recuerda que existe una fuente portátil en el parque empresarial de A Raña, en O Barco, donde fue ubicada ya el pasado verano por la Diputación de Ourense para abastecer a la población de la comarca de Valdeorras afectada por los incendios.
Al mismo tiempo, hay vecinos que, optan por fuentes del municipio como la que está situada en la calle As Guindeiras.
El agua se ha convertido en el principal «quebradero de cabeza» de A Rúa en los últimos meses, una situación, al mismo tiempo, muy parecida a la que viven algunos municipios vecinos de la comarca.






