La reforma de la Plaza Mayor suscita preocupación ante el temor de que este espacio emblemático pierda su esencia
El Concello de O Barco anunció este mes de septiembre que iniciará la reforma de la Plaza Mayor. Se trata de la primera fase, que abarcará el Camino Real, Porto da Barca y la fuente. La remodelación, adjudicada en 463.105 euros y un plazo de ejecución de 7 meses, suscita preocupación en el PP por las consecuencias que la obra pueda tener en los negocios de la zona, pero también por conocer si se desvirtuará la esencia de un espacio tan emblemático de la localidad.
«Siete meses de obras no son una simple incomodidad. Para un pequeño negocio significan seguir pagando alquileres, nóminas, recibos y proveedores mientras puede sufrir dificultades de acceso, pérdida de visibilidad y una importante disminución de clientes», expone en alusión al impacto en la actividad económica de la zona.
El PP afirma que está a favor de renovar la Plaza Mayor, además de reconocer y valorar el trabajo realizado por el arquitecto Luis Álvarez, así como el estudio histórico en el que se basa el proyecto. «Discrepar de algunas soluciones concretas no significa cuestionar el trabajo de los profesionales», esgrime.
Sin embargo, también preocupa al PP local que una transformación tan profunda «pueda hacer que la plaza pierda parte de su esencia. La eliminación de la balaustrada de granito modificará una imagen que varias generaciones de vecinos identifican con uno de los lugares más emblemáticos de O Barco porque, aunque la balaustrada no pertenezca a la configuración más antigua, forma parte de su evolución y de la memoria colectiva más reciente», expone.
Argumenta que «modernizar no puede significar borrar ni convertir un espacio histórico en un diseño que podría encontrarse en cualquier otra localidad».
Por ello, el PP estará atento al desarrollo de los trabajos, al cumplimiento de los plazos y a las condiciones en las que los negocios puedan mantener su actividad. «Queremos una Plaza Mayor renovada, accesible y abierta al Sil, pero también llena de vida y reconocible como parte de la historia de O Barco», concluye.
La reforma de la Plaza Mayor y el entorno, situado en el Camino de Invierno, pretende abrir la Plaza Mayor hacia el río Sil. Las obras comenzarán en la zona más próxima al río.
El proyecto contempla la renovación del pavimento, una remodelación que de visibilidad a Porto da Barco, la colocación de mobiliario entre el Camino Real y la zona que comunica la plaza, además de la recuperación de la fuente original de la plaza, entre otras.
Balaustrada
El proyecto contempla la eliminación de la balaustrada de granito de la Plaza Mayor construyendo unas bancadas como espacio de transición con Porto da Barca. También se prevé una especie de pórtico bajo la plaza, elevando el firme de la calle Real con la idea de abrir una amplia zona que permitirá contemplar el río.
En las siguiente fase se afrontaría la restauración del pavimento de la Plaza Mayor y reforma del entorno que discurre hacia el Paseo de O Malecón.
La Plaza Mayor tendrá nueva cara.
