Fue concedido por Experiencia Verema, la feria en la que acaba de participar en Valencia
La D.O. Valdeorras regresa de la Experiencia Verema Valencia tras dos intensos días de trabajo que dejan «un balance muy positivo de esta misión promocional». Así lo explica Marcos Prada, presidente del Consello Regulador, quien explica que «nos ha dado la oportunidad de fidelizar a los que nos conocen y ampliar su información a los que no». Además, la Denominación de Origen recogió el Premio al Mejor Consejo Regulador 2025.
Cuenta también el presidente, que durante los dos días de feria «hubo mucha afluencia de gente, desde las 11:00 hasta las 20:30 horas», con visitas «de profesionales del sector, sumilleres, restauradores y algún distribuidor, muchos de los cuales ya trabajaban con nuestros vinos y aprovecharon la ocasión para ampliar el conocimiento sobre nuestra Denominación de Origen»
Además, la D.O. Valdeorras recogió el Premio al Mejor Consejo Regulador de 2025, recientemente concedido por Verema, un reconocimiento al gran trabajo de viticultores, enólogos y bodegueros que pertenecen a la Denominación de Origen.
Cata de Vinos Tintos Singulares
Fuera del contexto de la feria, la D.O. Valdeorras también participó en una Cata de Vinos Tintos Singulares, dirigida por el director técnico de la Denominación de Origen Valdeorras, Jorge Mazaira, y que ha reunido a más de una veintena de profesionales de la distribución, la hostelería especializada y los medios de comunicación. Los participantes han conocido de primera mano proyectos elaborados con uvas autóctonas de gran valor enológico y cultural.
En la cata, que se ha llevado a cabo en el Travieso Bar, un wine bar con más de 150 referencias de vinos de toda España y el mundo, se han presentado 10 referencias de vinos singulares elaborados a partir de variedades tintas tradicionales que algunas bodegas de la denominación están recuperando, con un enfoque de preservación del patrimonio vitícola e identidad de origen.
Entre las variedades protagonistas, se encuentran Brancellao, Caíño, Merenzao o Sousón, que vuelven a ocupar un lugar destacado gracias al impulso de bodegas comprometidas con la diversidad varietal, la autenticidad y la conservación del viñedo histórico.







