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O Barco de Valdeorras
martes, septiembre 22, 2026
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Gonzalo y Rosa Carracedo: «Vivir en el Camino de Invierno es especial, pone en valor el barrio»

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Su casa, en la calle San Roque de O Barco, llama la atención de los peregrinos por sus espectaculares cactus: «Es un orgullo, pero hacen falta mejoras»

Vivir en el Camino de Invierno. ¿Cómo sienten esta ruta jacobea los barrios que forman parte de ella? Esta es una de las cuestiones en las que también profundizamos por la repercusión y el cambio que ha supuesto el Camino en el pulso y sentir de los pueblos e, incluso, en su fisonomía, en la estampa que pintan con el paso diario de peregrinos.

Los hermanos Gonzalo y Rosa Carracedo Paradelo («Chochi») viven en la calle San Roque de O Barco, en el casco antiguo por el que discurre el Camino de Invierno y que abre paso hacia la calle Real. Aquí vivían ya sus ancestros desde 1940, fecha en la que sus padres compraron la casa, una edificación que llama la atención de los peregrinos cada primavera por sus espectaculares cactus floridos, suspendidos sobre sus balcones. Tanto gustan que, incluso, se detienen para pedirles esquejes, una solicitud que no solo les agrada y enorgullece sino a la que responden con gran amabilidad.

La casa de Gonzalo y Rosa en primavera con sus cactus floridos

Son testigos del paso diario de peregrinos de todas las nacionalidades, incluso antes de que se declarase el Camino de Invierno como ruta oficial, declaración que ahora cumple diez años.

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«La mayoría de los peregrinos siempre saludan, son muy educados. Y nosotros también nos interesamos por ellos. Les hemos llegado a ofrecer agua en épocas de gran calor. Es muy especial vivir en el Camino porque pone en valor el barrio«, dice Gonzalo Carracedo con entusiasmo.

Cuenta que los peregrinos observan las casas antiguas, se detienen y se forma esa interacción multicultural inherente al Camino, ruta que fluye por las calles San Roque y Real rodeada de ese halo con encanto del barrio histórico de O Barco.

Pero hacen falta mejoras para poner a punto este barrio para el Xacobeo 2027: «Hay que hacer más fuerte la cultura del Camino con iniciativas que fomenten la importancia de formar parte de esta ruta jacobea y, sobre todo, el Ayuntamiento debe actuar para tener en perfecto estado este tramo urbano del Camino de Invierno», expresa Gonzalo.

Considera que el barrio «está poco cuidado y me refiero al pavimento, que podría generar algún tropiezo a los peregrinos; la limpieza, pues deberían limpiar las calles a menudo y máxime cuando también existe el problema de las cacas de los perros y habría que fomentar más la parte ornamental, embellecer con flores vivas, alegres esta zona. Son detalles que mejorarían la imagen. Y qué decir del río, eso ya es otra historia, también precisa una vuelta», sugiere Gonzalo Carracedo.

Gonzalo muestra una foto con sus balcones floridos de cactus en primavera

Cactus espectaculares en los balcones

Por su parte, Rosa («Chochi») lleva 80 años viviendo en la casa. Nació aquí. Dice que «es muy bonito ver a los peregrinos, el modo en que nos saludamos, ver personas de otros países. Le da alegría y vida al barrio. Vienen mirando con mucha atención a las casas», dice, para relatar que, cada primavera, «mis balcones tiene unos cactus preciosos, enormes y muchos peregrinos le sacan fotos y me piden si les puedo dar un esqueje. Dicen que es muy bonito. Y es todo un orgullo».

Gonzalo y Rosa aman su antigua casa y su barrio, la calle San Roque. Vivir aquí, en el Camino de Invierno, «es todo un orgullo», concluyen.