Las bandas de música, el entorno del río Sil las actividades y hasta una canción de Celia Becks dedicada a su abuelo movieron la buena energía en este festival
El SilFest movió las emociones. La música fue el hilo conductor, pero también el entorno, a orilla del río Sil, en un ambiente tan natural como hermoso que favoreció la participación en los conciertos y las distintas actividades y alternativas programadas, también para los más pequeños, en las que reinaron las buenas sensaciones, sintonía y conexión con la esencia de un festival único. Cada cual lo vivió a su manera y ritmo, desde el más trepidante al más relajante.
Helena Egea, Pándega, ScaLa, Pavlenha, Biznaga, Mujeres y Dani Argü DJ pusieron la música desde la tarde del sábado hasta la madrugada del domingo.
Celia Becks hizo alforar las emociones, tocando la «fibra» de los asistentes compartiendo una vivencia personal, el reciente fallecimiento de su abuelo, al que dedicó una canción propia llamando a celebrar la vida.
Entre el público, sus padres, visiblemente emocionados en este momento del concierto, con el homenaje familiar de Becks, que también presentó a su banda de una forma muy especial, conectando con el público. Agradeció la atención tan exquisita que recibió por parte de la organización del SilFest.

Pavlenha también conectó con el público y brindó por un compañero, en este caso que no pudo acudir por una indisposición.
Pero también regalaron grandes momentos el resto de las bandas, cada una en su estilo y forma, emocionando, animando y regalando grandes momentos al público.

El SilFest contó con el apoyo de la Xunta a través de la Axencia Turismo de Galicia, en el marco de los Conciertos do Xacobeo, y el Concello de O Barco, la Diputación de Ourense y como patrocinador principal Vibra Mahou, además de la colaboración del Consello Regulador de la Denominación de Origen Valdeorras y numerosas empresas locales.
SilFest, un festival con muy buena energía.




























