Consideran que es una infraestructura estratégica para el tejido empresarial y capacidad logística de Valdeorras
La Confederación Empresarial de Ourense (CEO) y la Asociación Empresarial de Valdeorras (AEVA) ha manifestado de manera conjunta su posición ante el anuncio del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible sobre la aprobación provisional del proyecto de trazado para la construcción del nuevo viaducto de Tremor en la autovía A‑6.
La CEO y AEVA sostienen que la comarca de Valdeorras constituye un enclave productivo de primer orden, con sectores industriales, extractivos, logísticos y de servicios que dependen de forma crítica de una red viaria segura, moderna y plenamente operativa. Por ello, consideran que el nuevo viaducto de Tremor no es simplemente una obra más dentro de la planificación estatal: es una infraestructura estratégica, cuya ejecución rápida y eficaz resulta imprescindible para garantizar la competitividad y la continuidad de la actividad económica en nuestro territorio.
Argumentan que las empresas de Valdeorras llevan años soportando una acumulación de incidencias que condicionan gravemente su día a día. El deterioro progresivo de la N‑120, con tramos que presentan un estado claramente insuficiente para el volumen de tráfico que soportan, genera retrasos, sobrecostes y riesgos constantes.
A ello suman los retrasos acumulados en el desarrollo de la A‑76, «una autovía largamente prometida y cuya ausencia continúa limitando la capacidad logística de la comarca y su conexión con los principales corredores de transporte».
En este contexto —indica CEO y AEVA— las empresas de la zona no pueden ni deben asumir una nueva incertidumbre o un nuevo foco de afección prolongada. La sustitución del viaducto actual por dos nuevas estructuras es una actuación necesaria y positiva, «pero debe ejecutarse con la máxima celeridad y con una planificación rigurosa que minimice cualquier impacto adicional sobre el tráfico y la actividad económica».
Ambos colectivos valoran que el Ministerio haya iniciado los trámites de información pública y expropiación, así como el diseño técnico planteado, que permitirá reducir la afección al tráfico y mejorar las condiciones de seguridad vial. «Sin embargo, insistimos en que todas las fases del proyecto —administrativas, técnicas y constructivas— deben impulsarse con carácter prioritario, evitando demoras que agraven la ya delicada situación de movilidad que sufre Valdeorras», añade.
Desde CEO y AEVA reiteran su plena disposición a colaborar con las administraciones competentes y a mantener un diálogo constructivo que contribuya a que esta infraestructura avance con la diligencia, el compromiso y la responsabilidad que el territorio necesita.
«La comarca no puede permitirse más retrasos ni más obstáculos en su conectividad. La economía de Valdeorras, sus empresas y sus trabajadores requieren soluciones ágiles y efectivas», concluye.
