Carlos Núñez, el «druida» de la gaita: «En el escenario vuelvo a ser aquel niño que tocó por primera vez, estoy en un momento maravilloso»

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«Sigo bebiendo de mi tierra, que me ofrece lo más sólido, lo más auténtico que es la tradición, una de las joyas más grandes que tenemos en Galicia», dice el mejor gaiteiro del mundo

Carlos Núñez podría definirse como el «druida de la gaita» que convierte «lugares mágicos» en instrumento. Pero realmente esta definición se queda corta. Su esencia va mucho más allá. Considerado el mejor gaiteiro del mundo, embajador de Galicia en el mundo, su trayectoria ha sido reconocida desde el principio, a muy temprana edad, y su éxito, siempre in crescendo, ha sido imbatible a lo largo de su intensa y prolífica carrera musical.

Gaiteiro, flautista, maestro, músico, investigador, compositor… Carlos Núñez forma parte ya de la historia de la música. Es un pionero que puso en valor la gaita, la tradición y su madre tierra, Galicia.

El «mago de la gaita» nunca ha parado de crear y aprender. En cada concierto, en su música, y hasta en su propia sonrisa, hace aflorar el niño que lleva dentro. Su estrella sigue brillando con pura energía, ilusión y emoción.

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Entrevistamos a Carlos Núñez el 16 de julio y, cosas del azahar, se dio la coincidencia de que era el día de su cumpleaños, un día muy especial y perfecto para hacer balance del momento profesional que vive, que es «maravilloso» —dice—. Además, celebra que se cumplen 30 años de su primer disco, «A Irmandade das Estrelas».

Valdeorras de Cerca: Una carrera de éxitos, siempre en la cima, sin altibajos, Carlos Núñez es la estrella que sigue brillando desde el primer día, ¿en qué momento te encuentras ahora mismo y cuál es la clave del éxito?

Carlos Núñez: Me pillas hoy, 16 de julio, en un momento maravilloso pues es mi cumpleaños. Me encuentro en un momento muy feliz porque siento, además, que estoy aprendiendo todos los días. Me encanta aprender y sorprenderme. Creo que, en general, es maravilloso saber guardar el niño interior que llevamos dentro. Yo me sigo sintiendo como aquel niño que se subió al palco de unas fiestas de San Vitoiro en A Mezquita (Celanova), en el Ourense interior, de donde era mi abuelo paterno. Aquella noche, cuando toqué por primera vez en público, tuve la primera sensación de poderío de lo que era tocar una gaita. Tenía solo ocho años y solo sabía tocar dos piezas, una alborada y una muiñeira, pero llena de sensaciones.

Cada vez que subo a un escenario vuelvo a ser aquel niño, vuelvo a experimentar esa ilusión, que es un motor que, seguramente, es la clave de todo, porque no existen horas ni horarios para mi, no existe el cansancio, no hay tiempo ni para el cansancio.

Soy consciente de que es un privilegio la vida que llevo y nunca he querido parar. Me ha gustado la gente, tipo Bob Dylan, con su filosofía de Eternal Tour, eso de hacer un tour eterno en la vida, no parar. He conocido muchos artistas en la vida que hicieron parones y se les fue la estrella. Prefiero seguir al pie del cañón.

V de Cerca: El reconocimiento llegó muy pronto, casi desde el minuto cero de tu carrera y hasta ahora: ¿Te queda algún sueño por cumplir. Qué te hace especial ilusión?

Carlos Núñez: Esta gira de verano, que ya es un sueño que podamos celebrar otra de «Lugares Máxicos», después de ocho años ininterrumpidos. Es algo así como una obra de resistencia para que no pare la música, que se puede disfrutar en sitios bonitos. Esos «Lugares Máxicos» y tocar en Galicia son un sueño que voy a cumplir este verano.

Y después, en diciembre, va a llegar otro sueño, el 30 aniversario de mi primer disco de «A irmandade das estrelas», en el que vamos a hacer un balance de como ha cambiado la música en estos 30 años. Tuve la suerte de empezar en un momento clave, en el que la música, la industria de la música y del disco, estaba en su punto más álgido y en el que las grabaciones tenían calidades increíbles en analógico, el mejor sonido que se consiguió en aquellos años, y veremos como ha cambiado todo hacia el mundo digital con otras prioridades y sistemas.

Es un verdadero sueño 30 años después estar ahí, viajando por muchos países, en contacto con el mundo, con las cosas que están pasando, con las últimas tendencias, y poder seguir, además, bebiendo de mi tierra, mi país, Galicia, que me ofrece lo más sólido, lo más auténtico, que es la tradición.

V de Cerca: Tradición y Galicia, dos ejes de tu música

Carlos Núñez: Las modas van cambiando, las ciudades son más superficiales porque se dejan llevar por esas modas, pero la tradición es algo mucho más sabio y más consistente. Para mi es una suerte que haya podido nacer en Galicia y que la tradición siga viva. Me siento como un comunicador. Cuando hacemos conciertos, estás con la gente, que te cuentan cosas, es un aprendizaje que lo llevamos por el mundo, lo procesamos, lo hacemos internacional y volvemos a traernos unos pedacitos del mundo para casa.

V de Cerca: Eres un pionero y uno de los profesionales de la música que puso en valor la gaita, capaz de conectar con todo tipo de públicos, que la has proyectado en el mundo entero…

Carlos Núñez: Ha sido una suma mágica de elementos. Por una parte tuve la suerte de aprender desde que era muy pequeñito una tradición en Galicia que tiene más de mil años y de forma ininterrumpida. Hace más de mil años, los gaiteiros hacían contratos de por vida para tocar en una fiesta, en un lugar … Eso es grandioso, tener una tradición milenaria como la nuestra.

Después, tuve la suerte de haber aprendido a tocar de los grandes, tocar la gaita con grandes grupos y artistas internacionales que demostraron su respeto y cariño hacia la música tradicional. Siendo muy jovencito tuve la suerte de tocar con mis maestros The Chieftains, con gente increíble como Sting, Bob Dylan, Sinéad O’Connor, siempre con la gaita; ese hacer con la gaita internacional, esa posibilidad de conectarla con otras tradiciones fuertes, también, como la de Irlanda, de Escocia, aprender de los gaiteiros.

Ha sido un trabajo, quizá como los flamencos pues cuando Paco de Lucía empezaba, la guitarra aún no tenía ese «respeto» y ese glamour que tiene hoy. En la actualidad, ya podemos hacer conciertos con orquestas sinfónicas, llevar la gaita por todo el mundo.

Es hermoso ver como los sueños se mueven, todo esto lo soñé ya desde niño, cuando tocaba por las fiestas del Ourense interior, tan pequeñito, y cuando subo a un escenario vuelvo a conectar con aquel niño y pienso: ¡qué bonito!

V de Cerca: Lugares Máxicos, el lugar pone la caja de resonancia, pero Carlos Núñez transciende el lugar, tu haces magia en esos lugar mágicos…

Carlos Núñez: Yo ejerzo de «medium» entre el lugar, la magia y la gente. Son lugares en los que hay que dejar influenciarse por ellos. No es lo mismo tocar en el santuario de As Ermidas (O Bolo) que en Celanova o cuando tocamos en el Monasterio de Oseira, con los Franciscanos, que es casi un viaje en el tiempo. Cada lugar es un instrumento, hace de caja de resonancia.

V de Cerca: ¿Te defines como gaiteiro, músico, maestro, investigador…?

Un poquito de cada. Soy gaiteiro, soy músico, maestro, pero también tengo que ser un poco druida, mago. Es algo que descubrí de pequeñito tocando en aquellas fiestas de A Mezquita, descubrí que its not about de music you play, es decir, no es la música que estás tocando, las notas, es lo que se siente, lo que se comunica. Yo era un niño, estaba aprendiendo, pero sentí una energía, un poder que salía de aquella energía y ahí me di cuenta de que no es suficiente con interpretar notas musicales, hay algo más. Llámale esa magia, energía…

V de Cerca: ¿Ser gaiteiro te ha dado…?

Carlos Núñez: La música está dominada por países germánicos, que nos han vendido un imaginario de que la buena música es la suya. Después, aparecen algunos exotismos como que en la India «lo hacen así», o en China, y también aparece el rock americano dando unas claves. Pero los alemanes nos han vendido ese «santo santorum» de que lo bueno es su manera de ver la música. Una de las cosas más bonitas es que con el tiempo me he dado cuenta de que el ser gaiteiro me ha dado acceso a otras formas más antiguas que las de los alemanes, que han reinventado la música desde hace tres siglos, no más allá, cuando nuestras músicas son milenarias.

De la misma manera que hay un respeto para los músicos de la India, China, otras culturas y civilizaciones musicales, también me encanta ir viendo que aquí, en Galicia, tenemos cosas muy antiguas, muy profundas, que merecen ser estudiadas por la Universidad, por los Conservatorios, que aún está empezando. Por eso creo que, aún hay mucha sustancia para descubrir y estudiar en nuestra tradición, creo que nuestra tradición es una de las joyas más grandes que tenemos en nuestro país y por eso considero que vienen años muy bonitos. Es ahora cuando de verdad se va a ir conociendo la profundidad de todo ello y del interior de Galicia, donde están los mayores tesoros. Y la gente ya se está dando cuenta de ello.

V de Cerca: Tu carrera dice mucho también de tu amor por Galicia…

Carlos Núñez: Amor por Galicia y gratitud, por todo lo que me da, pues no deja de sorprenderme. A estas alturas de la vida descubro un Entroido de los más antiguos de Europa que se hace por tierras como Viana do Bolo y O Bolo, entre otras localidades, con unas manifestaciones culturales y unas músicas y unos bailes que ya estaba aquí antes. Esto es muy importante. Inspirarte con ello es maravilloso. Me siento muy afortunado. Toda mi gratitud a Galicia por ser una auténtica madre que no para de sorprenderme y de darme «regalitos».

V de Cerca: ¿Qué opinas de los tiempos actuales, digitales, reman a favor o en contra…?

Carlos Núñez: Estamos en un momento de cambio tecnológico, cambios que ahora son super rápidos. Creo que estamos viviendo algo muy parecido a cuando se vivió hace 2.000 años, cuando aquellos antiguos celtas que vivían aquí transmitían su sabiduría por la oralidad, pero llegaron los romanos y pasaron a la escritura, de tal forma que «todo lo de antes no existe», lo que existe es a partir de lo que se escribe. Y eso es lo que está pasando ahora.

Lo que existe es lo digital. Lo de antes, no existe. Nosotros sabemos que sí está porque pertenecemos al mundo anterior y somos afortunados porque lo hemos vivido. Es un momento de fricción entre dos tecnologías, pero también apasionante. La juventud o a veces se siente muy empoderada por la tecnología, que están más preparada, que lo anterior es antiguo, que lo digital es futuro.

Pero la vida acaba dando lecciones. Y es algo que me encanta de la tradición, que ha superado muchos cambios tecnológicos, que ha pasado por la oralidad, por la escritura, por lo digital, por el papel… Yo creo que la tradición nos va a dar claves muy buenas para darle sentido a todo ello.

Nosotros que viajamos mucho, me parece que en otros países como América no hay esa obsesión por lo digital que hay ahora mismo sí hay aquí. En España hay una cierta obsesión porque queremos aparentar modernidad, eso de no quedarse atrás. Creo que son obsesiones ligadas al post franquismo: Lo antiguo es malo, lo moderno es lo bueno. En otros países que están delante tecnológicamente, eso no lo ves, al contrario, lo ocultan porque en el fondo el lujo es lo de antes, es lo «orgánico». El lujo no es el plástico, es la tradición. ¡Ojalá no seamos tontos y aprendamos a tiempo y cultivemos nuestras cosas buenas!

V de Cerca: Te involucras en el proceso de elaboración artesanal de tus gaitas y flautas, qué son para ti ambos instrumentos?

Carlos Núñez: El amor platónico es la flauta; el mas sexual, es la gaita. Y con esas dos paletas hago mi universo artístico. Pero me fascina el tema de la artesanía. Siempre quiero estar en el proceso de creación de estos instrumentos por los artesanos. Un artesano es sensible a tu estado de ánimo. Hay un gran misterio, cuando son hechas a mano, no salen dos instrumentos iguales, siempre hay algo de tu alma, del estado de ánimo, de lo que está, que se recoge en la creación del instrumento. Cada gaita y flauta que nace es diferente.

V de Cerca: La música es tu vida y te hace feliz, ¿que dirías a los que persiguen su sueño?

Carlos Núñez: Estoy convencido de que cada persona tiene un don para algo. Antes que músico fui profesor. A los 18 años saqué la plaza de maestro en el Conservatorio y me encantaba la sensación de descubrir en cada persona su estrella. Yo siempre creo que cada persona tiene un talento en cualquier actividad. La gente que descubre su estrella y talento es gente más feliz.

Biografía:

A  los ocho años, Carlos Núñez tomó la decisión de aprender de los viejos maestros los secretos de la música popular y de la gaita, un instrumento que desde el principio puso en valor. A los 12 ya fue invitado a tocar como solista con la Orquesta Sinfónica de Lorient una composición del irlandés Shaun Davey. Poco después comenzó a estudiar flauta de pico en el Conservatorio de Madrid con calificaciones de Matrícula de Honor y Premio Extraordinario Fin de Carrera. En 1989 grabó por primera vez con The Chieftains para la banda sonora del filme La isla del tesoro, protagonizado por Charlton Heston y Oliver Reed.

Desde entonces Carlos Núñez es el séptimo Chieftain y junto a ellos ha conseguido un Premio Grammy, ha actuado en el Carnegie Hall de Nueva York y en el Royal Albert Hall de Londres al lado de artistas como Bob Dylan, Joni Mitchel, The Who, Lou Reed, Spin Doctors, Eddie Vedder (de Pearl Jam), Bon Jovi, Alice Cooper, INXS…

Cuando en 1996 publicó A irmandade das estrelas, su primer álbum en solitario, Carlos Núñez ya era un artista reconocido en todo el mundo. El disco vendió más de 100.000 ejemplares en España y significó la mayoría de edad de la world music en nuestro país. En A irmandade das estrelas colaboraban más de 50 músicos, entre ellos The Chieftains, Ry Cooder, Luz Casal y Dulce Pontes.