Más de 600 personas participaron en esta iniciativa en el Área Sanitaria de Ourense, Verín y Valdeorras
Los equipos de Enfermería de Atención Primaria del Área Sanitaria de Ourense, Verín y Valdeorras organizaron, en lo que va de año, 65 talleres de salud comunitaria destinados a dar orientación y apoyo a las personas cuidadoras, en los que participaron 659 ourensanos que desarrollan este papel esencial en el cuidado de pacientes frágiles, inmovilizados o vulnerables, a los que se dedica el Día Internacional de las Personas Cuidadoras, que se conmemora hoy.
La formación ofertada en los diferentes servicios de Atención Primaria abarca desde los cuidados de la piel, la alimentación y la higiene bucodental hasta los primeros auxilios y la prevención y actuación ante un atragantamiento. El programa también incluyó andaduras y sesiones de orientación sobre, recursos útiles o trámites administrativos.
El Servicio de Atención Primaria de Valdeorras impulsó el mayor número de talleres, promovidos por la enfermera Susana Fernández León, del Equipo de Soporte de Atención Domiciliaria de O Barco y Trives, que contaron con la participación de profesionales del nutrición e higiene bucodental.

Para la subdirectora de Enfermería de Atención Primaria, Verónica Civeira, los talleres además de dar apoyo a las personas cuidadoras, también sirven para detectar nuevas necesidades, y están en la base de algunas acciones formativas organizadas, como por ejemplo una sesión específica de consejos y técnicas para prevenir los atragantamientos y a saber cómo actuar cuando se producen.
Civeira subraya el papel esencial de las personas cuidadoras, el 81% de mujeres, y destaca el trabajo de los equipos de Atención Primaria «que acercan esta formación donde es necesaria, adaptando horarios y contenidos para facilitar la accesibilidad y la participación».
Perfil de las personas cuidadoras
En los talleres se realizan encuestas que ayudan a establecer desde el perfil de las personas asistentes, como sus necesidades o satisfacción y utilidad por las materias abordadas. Así, teniendo en cuenta las respuestas de las personas que respondieron a la encuesta, los grupos de edad más frecuentes se sitúan entre los 60 y 69 años o entre 50 y 59, aunque también hubo participantes de 70 a 79 años y de 80 o más.
La gran mayoría de las personas dedica a los cuidados entre las 13,00 y las 24,00 horas, y su situación laboral es la jubilación o desempleo. Los cuidados se prestan especialmente en el ámbito familiar, principalmente a padres, madres o a la pareja, pero también a hijos, hijas u otros familiares.
La satisfacción general y la disposición a recomendar la actividad a otras personas fue muy alta, de 4,9 sobre 5. La claridad de las explicaciones, la resolución de dudas y el carácter ameno de las sesiones recibieron la misma puntuación.
Cuidar también la salud de quien cuida
La dedicación continuada al cuidado de otra persona puede provocar sobrecarga, un desgaste físico y emocional, que aparece cuando las exigencias superan los recursos y apoyos disponibles. El cansancio persistente, los problemas de sueño, los dolores musculares, la ansiedad, la tristeza o la irritabilidad son algunos de las señales de alerta. La falta de tiempo también puede llevar a descuidar la propia salud y a reducir las relaciones sociales y las actividades personales.
Apoyar a las personas cuidadoras implica facilitarles formación práctica, acompañamiento profesional y ayuda para compartir las tareas y disponer de descanso. Estos recursos contribuyen a proteger su salud, y a mantener los cuidados en el tiempo.
Los talleres de Atención Primaria permiten resolver dudas y adquirir conocimientos para afrontar el día a día, pero resulta imprescindible mantener el contacto con los centros de salud para cuidar la propia salud, consultar las dificultades y pedir ayuda ante las primeras señales de sobrecarga.
Complementando la atención de proximidad, este mismo año, se publicó una Guía para personas cuidadoras, elaborada por un equipo de Atención Primaria y que contó con el apoyo de la Diputación de Ourense. La publicación ofrece orientación sobre alimentación, higiene, movilización de las personas dependientes y actuación ante emergencias. Incluye también pautas para gestionar el estrés y cuidar de la propia salud emocional.
