13.5 C
O Barco de Valdeorras
sábado, octubre 10, 2026
Publicidad

O Barco, A Rúa y Vilamartín piden la implicación de las administraciones para hacer frente al grave impacto de los arrastres

Publicidad

Alcaldesas y alcaldes señalan que la situación es derivada de la vulnerabilidad de los montes a raíz de los incendios de 2025 y de las talas masivas de madera quemada

Las alcaldesas de A Rúa y Vilamartín y el alcalde de O Barco, María G. Albert, Sherezade Núñez y Aurentino Alonso, respectivamente, solicitaron hoy la implicación de las administraciones para adoptar un plan que permita solucionar los problemas derivados de los incendios de 2025, concretamente los arrastres que se producen cada vez que llueve o se producen tormentas.

Aurentino Alonso expresó que hace dos días con una tormenta de escasa duración se generaron importantes incidencias. Dijo que después de un invierno duro con arrastres que causaron importantes daños, debido a la desprotección del monte a raíz de los incendios, pasó un año y la situación es «casi peor y seguirá ocurriendo».

Mostró la preocupación e impotencia de los tres ayuntamientos para hacer frente al problema. «No somos capaces desde los concellos de encontrar una solución que sea suficiente para atajar esta situación y las administraciones correspondientes deben tomar medidas», valoró.

Publicidad

Talas masivas

Por su parte, la alcaldesa de A Rúa, María G. Albert, vaticinó que el invierno va a ser «peor que el anterior» debido a que el monte está «peor que el año pasado». Argumenta que las talas de la madera quemada que se están produciendo desde primavera agravan el problema y «van a continuar este otoño porque Medio Rural sigue dando permisos para ello, lo que nos parece totalmente demencial. Esto provoca que los cursos de agua estén cortados, que la poca vegetación que había, aún cuando estuviese quemada, ya no esté y no haya contención».

Dicha situación, explicó provoca que el monte esté «vulnerable y también A Rúa, mucho más que el año pasado». Puso como ejemplo, que la lluvia que cayó hace dos días fue muy poco intensa pero hizo colapsar un arroyo. Recordó además los problemas que se vienen registrando en las captaciones de agua, las más tocadas por los arrastres.

Quince meses después de los incendios de 2025, «Medio Rural hizo poca cosa, pero Medio Ambiente hizo cero. No se hizo ningún tipo de regeneración ambiental y estamos expuestos a lo que pueda deparar la propia naturaleza». Citó a la Confederación Hidrográfica Miño-Sil, que ha acometido labores de limpieza, pero que «debe ir un paso más allá pues los arroyos y captaciones se están viendo contaminados también por los arrastres. Y tal vez, debería dirigirse a la Xunta de Galicia y si esta no hace su trabajo, sancionarla. No puede ser que los municipios, vecinas y vecinos, tengamos que pasar por esto».

Un plan interadministrativo

Por su parte, la alcaldesa de Vilamartín, Sherezade Núñez, expresó que este invierno «va a ser especialmente peligroso y el ámbito municipal no va a ser capaz de garantizar la seguridad de los núcleos de población, sobre todo de la parte baja de la montaña, que están totalmente expuestos».

Indicó que las distintas administraciones deberían haberse implicado en la restauración forestal y a día de hoy «seguimos igual, peor con esa tala masiva que se hizo en nuestros montes desde nuestras pistas, que está afectando a todos los pueblos, al abastecimiento de agua, que ante la mínima lluvia ya está comprometida pues se producen arrastres desde la montaña».

Sherezade Núñez afirmó que la dotación económica por parte de la Xunta de Galicia está bien, «pero no tenemos capacidad técnica, ni conocimiento, ni recursos materiales para poner solución a este problema cuya magnitud es tal que precisa una respuesta extraordinaria». En este sentido, propuso que se cree un plan interadministrativo para atajarlo. «Tenemos que sentarnos a hablar entre todas las administraciones», indicó.

«Vilamartín se convirtió en una carretera. Todo el mundo está sacando madera por aquí. De nada vale que se limpien regatos, carreteras si el monte sigue totalmente desprotegido. Las comunidades de montes tampoco pueden hacer lo que quieran, porque por mucho que quieran invertir, fuera del ámbito forestal no pueden hacer nada», concluyó.

O Barco, A Rúa y Vilamartín piden ayuda de las administraciones. El invierno está por llegar y las consecuencias de los arrastres pueden ser devastadoras.