Es organizada por la Asociación Científica Sputnik Labrego, que anima a la conservación de este lugar emblemático dañado por los incendios
La «I Campaña de Limpieza de la Mina de Valborraz» se ejecutará este fin de semana del 21 y 22 de marzo con el objetivo de recuperar parte de las instalaciones de la mina de volframio de Valborraz.
Un grupo de veinte personas viajarán hasta los Montes de Trevinca para retirar de escombros las estructuras de la mina e iniciar la recuperación de este importante enclave, objeto de uno de los escenarios de la Segunda Guerra Mundial.
La limpieza que se integra dentro de la campaña «Recuperemos Valborraz», organizada por la Asociación Científica Sputnik Labrego, el Albergue Eco dos Teixos y la Comunidade de Montes de Casaio e Lardeira, y que fue lanzada el pasado mes de noviembre para recaudar fondos destinados a la recuperación de este sitio histórico único.
«Es una gran ayuda que ahora se materializará en esta primera campaña de limpieza», comenta Carlos Tejerizo, presidente de la Asociación Científica Sputnik Labrego.
La campaña de limpieza tendrá lugar los próximos días 21 y 22 de marzo, sábado y domingo, y se centrará en la parte inicial de la mina de Valborraz y en los barracones de los trabajadores de los años 50 y 60.
«Son edificios que fueron muy afectados por los incendios y centrales para la comprensión del sitio, ya que son los primeros que se ven nada más llegar a la mina», continúa Tejerizo.
«Lo que queremos es retirar los escombros de estas estancias y hacer una primera valoración de los problemas estructurales para poder recuperarlos en el futuro», añade.
La mina de Valborraz fue una de las minas de volframio más importantes que surgieron durante la llamada «guerra del wolframio», en el contexto de la Segunda Guerra Mundial. Un enclave que destacó no sólo por el nivel de explotación del mineral, si no también por acoger un Destacamento Penal de presos de la Guerra Civil durante los años 40.
«Tan importante como la limpieza y recuperación de los espacios es hacer partícipe a la ciudadanía en la recuperación de un patrimonio que es de todo el mundo. Además, esperamos que la administración tome note para actuar antes de perder para siempre este espacio», concluye Tejerizo.



