Esta ruta jacobea es elegida por los peregrinos por ser serena, sin masificación y por su autenticidad
Con el inicio del año 2026, el Camino de Invierno vuelve a invitar a descubrir el Camino de Invierno como ruta jacobea que atrae a peregrinos de todo el mundo. Se perfila como una de las rutas jacobeas del Camino de Santiago más atractivas para personas que buscan una experiencia de peregrinación distinta, íntima, muy ligada a los paisajes y tradiciones de Galicia y parte de Castilla y León.
Esta histórica variante del Camino de Santiago parte de Ponferrada (El Bierzo) y recorre aproximadamente 263 km hasta Santiago de Compostela, siguiendo el valle del río Sil y evitando los pasos de alta montaña más habituales en otras rutas tradicionales como el Camino Francés.
El Camino de Invierno nació en la Edad Media como alternativa al Camino Francés para evitar las nevadas de O Cebreiro en invierno. Los peregrinos optaban por este trazado más suave, siguiendo el cauce de los ríos Sil y Miño para entrar en Galicia sin tener que afrontar los pasos altos del Camino Francés.
Hoy, aunque el nombre se remonta a ese tiempo, los caminantes que lo eligen durante la primavera, el otoño y el verano, para disfrutar de sus paisajes frondosos, viñedos, el río Sil y patrimonio rural sin la masificación que presentan otras rutas.
Si bien es cierto que continúa siendo una de las rutas con menor número de peregrinos que llegan a Santiago, su crecimiento ha sido exponencial en los dos últimos años y hoy es elegida por peregrinos, buena parte de ellos extranjeros. Esto lejos de ser una desventaja, se convierte en su principal atractivo para quienes buscan silencio, introspección y una peregrinación más pausada y auténtica.
El Camino de Invierno ofrece una secuencia de paisajes variados y patrimonios llenos de historia:
- El Bierzo y Las Médulas: Tras salir de Ponferrada, el caminante se adentra en El Bierzo y pronto alcanza Las Médulas, el impresionante paisaje aurífero romano declarado Patrimonio de la Humanidad, con sus montes rojizos y atalayas espectaculares.
- Valdeorras y la Ribeira Sacra: Ya en Galicia, el itinerario discurre por Valdeorras, comarca conocida por su vino y «godello», y por la Ribeira Sacra, con sus cañones fluviales y viñedos en terrazas. Esta región, a caballo entre las provincias de Ourense y Lugo, combina naturaleza, cultura y arquitectura románica en un escenario privilegiado.
- Pueblos históricos: Localidades como Monforte de Lemos ofrecen al peregrino no solo descanso, sino también un patrimonio urbano y espiritual significativo, con iglesias, conventos, puentes y cascos históricos que testimonian siglos de historia jacobea.
- Una experiencia diferente, menos masificada que los caminos más populares, ideal para la reflexión personal y el contacto íntimo con la naturaleza y las gentes del lugar.
- Riqueza cultural y paisajística en cada etapa, que incluye patrimonio romano, arquitectura religiosa y panoramas naturales único
- Flexibilidad y desafío personal: aunque su señalización ha mejorado, requiere algo más de planificación y preparación que otras rutas más concurridas.
El Camino de Invierno se presenta en este 2026 como una ruta jacobea para redescubrir un trayecto que combina historia, naturaleza, tradición vitivinícola y patrimonio monumental con la oportunidad de caminar más despacio, en silencio, y encontrarse con uno mismo.
Para aquellos que han caminado otras rutas o buscan una alternativa al bullicio de los caminos más transitados, esta vía ofrece un camino auténtico hacia Santiago de Compostela, cargado de sorpresas y emociones en cada etapa.
El Camino de Invierno es otro Camino hacia Santiago que lleva despertando interés en los últimos años para adentrarse en una ruta serena que renace día tras día pintando nuevos paisajes. 2026 anima a seguir redescubriendo esta ruta jacobea.





